"El derecho de réplica es una obligación ética y profesional ineludible de los medios de comunicación que no todos cumplen, lamentablemente.
Pero que una iniciativa sobre el derecho de réplica, bajo análisis en el Senado -sobre la ""mención o referencia emitida o publicada en algún medio de comunicación"" que sea ""inexacta"" y aluda a un quejoso ""de manera directa""- pueda ser motivo de multas hasta por un millón de pesos, abre la puerta a los políticos a que introduzcan tentáculos de censura.
No se puede mezclar la gimnasia con la magnesia. Por formato y espacio, los medios editan lo que difunden.
zCuántas veces han habido quejas de actores políticos y sociales porque no se reprodujo íntegramente lo que dijeron? Muchas veces lo que ellos consideran relevante no es realmente de interés público. La forma como se edita y jerarquiza es decisión soberana del medio, un juicio de valoración de sus editores en función del interés de sus audiencias.
Sólo en los regímenes autoritarios los medios publican íntegros los discursos y las declaraciones de los políticos, donde los medios no cumplen el papel de valoración y jerarquización que les otorga la democracia.
Si se va a castigar la omisión a esa premisa, los criterios tendrían que ser mucho más claros y se tendría que llamar a las cosas por su nombre. A partir de la vigencia de esa ley, los editores ya no podrían cumplir profesionalmente con su trabajo, so pena de ser multados; los políticos obtendrían una nueva tarea: vigilar que sus dichos sean reproducidos íntegramente.
La iniciativa abre la puerta penal cuando un personaje público se queje de que una fotografía dana su imagen. Si fuera práctica común en el mundo el ex presidente George H. Bush habría demandado a todos los medios de su país cuando difundieron el malestar estomacal que lo hizo volver el estómago durante una cena oficial en Tokio.
En los medios hemos incurrido en excesos, sí, pero la manera de corregirlos no es con leyes que lejos de permitirnos avanzar a un mejor entendimiento, nos hacen caminar varias leguas hacia atrás.
Es buen tiempo para rectificar y evitar otro retroceso en la consolidación democrática actual. El infierno también está empedrado de buenas intenciones. (El Universal).
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