De acuerdo con el Censo Agropecuario del Inegi, la producción agrícola en Chiapas disminuyó un 21.7 % en los últimos 15 años. Los motivos son multifactoriales que van desde lo económico, cultural, ambiental hasta el climático; no obstante, en fechas recientes se realizan esfuerzos por mejorar la productividad estatal.
Pobreza en la producción
Después de ser uno de los principales productores de maíz del país, Chiapas ha pasado a depender entre un 60 y 70 % de maíz importado así como de otros productos básicos.
La producción ha caído drásticamente en los últimos años debido a la masiva importación de grano de baja calidad procedente de Brasil y otros países de Sudamérica, lo que ha provocado una severa caída de precios y el desplazamiento de los productores locales.
El presidente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Chiapas, José Odilón Ruiz Sánchez, señaló que Chiapas, que en décadas pasadas era referente a nivel nacional en la producción de granos básicos, hoy enfrenta un panorama desolador.
“Es una realidad. Desde hace años se ha hecho la importación de maíz en Chiapas, que ha sido extremadamente grande. Por eso el maíz ha bajado de precio, porque ha entrado mucho maíz de otros países”,
El maíz importado, sobre todo de Brasil, es de menor calidad en comparación con el producido en Chiapas, pero su ingreso masivo ha generado una competencia desleal que ha orillado a los campesinos locales a vender su cosecha a precios de remate.
El dirigente campesino subrayó que, si bien el problema afecta a todo el país, en Chiapas la situación es en particular grave porque el campo ha sido abandonado durante años.
La Frailesca, antes “el granero” de Chiapas
La región Frailesca históricamente ha sido una zona maicera por la naturaleza de sus suelos, planos, profundos y con muchos nutrientes, hacia la década de los 50s y 60s, después de la Segunda Guerra Mundial, la revolución verde trajo consigo una visión productivista en la cual no importaba la conservación de recursos naturales sino la producción.
Lo anterior lo señala, Miguel Prado López, doctor en ecología terrestre y profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) en la Facultad de Ingeniería de la sede Villa Corzo.
Dijo que sobre todo Villaflores y el resto de la región se comenzaron a llenar de empresas productoras de insumos químicos para frenar plagas y agros para aumentar la producción de maíz, eso dio pie a un abuso de esos productos en todo su espectro.
Sumando a este panorama se dio también un desplazamiento de masa forestal con el paso del tiempo. Con el boom de la agricultura empezó a desplazarse el bosque, bajo el contexto de la gran cantidad de lluvia que se registra en la zona, combinado con altas pendientes, que al quitar la vegetación se provocó un deterioro ambiental en los suelos.
Décadas después se dio una crisis de baja productividad por suelos acidificados en la región, eso quiere decir con una alta toxicidad por contenido de aluminio. Todo esto hizo que la producción de maíz ya no sea rentable, incluso a la fecha, por la pérdida de nutrientes.
Eso provocó que los productores tuvieran que explorar nuevos mercados, adoptar nuevas prácticas, pero en algunos casos se produjo un mayor impacto ambiental, por el desconocimiento y debido a que la recuperación de 10 milímetros de suelos puede llevar hasta 100 años.
Clima
Jorge Joaquín González Bezares, titular del Organismo de Cuenca Frontera Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), reconoció el reto que esto representa, señalando que el cambio climático afecta a toda la región.
Es por ello que se tiene una inversión de 260 millones de pesos (mdp) en impulso al campo, en unidades de distritos y temporales de riego, donde se cuenta también con aportaciones de productores para reforzar la red global de desarrollo.
Políticas del campo han sido fallidas
Carlos Humberto Luna López, dirigente estatal de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), lamentó que en diferentes ocasiones han solicitado a través de la dirigencia nacional a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) revisar la política agrícola, la cual -afirmó- ha tenido un profundo fracaso.
De acuerdo con la organización, México enfrenta desde 2025 un aumento en las importaciones de granos básicos debido a la disminución de la producción nacional y el incremento del consumo.
“Más del 60 % de los granos que se consumen en el país son importados debido a la falta de producción en Chiapas y en México”, remarcó.
Luna López precisó que la falta de apoyo real a los campesinos está provocando un mayor desabasto en el mercado interno y obliga al gobierno federal a importar alimentos de primera necesidad desde Estados Unidos, lo que —dijo— empobrece aún más al campo mexicano.
Ante este escenario, Ruiz Sánchez hizo un llamado a los gobiernos federal y estatal para que aumenten los apoyos al campo, no solo con semillas y tecnificación, sino también con capacitación para los productores.
“Si queremos mejorar la producción tenemos que ir trabajando muy fuerte para que no haya mucha importación. Hay que darle más apoyo al campo, más apoyo a los campesinos para que puedan seguir produciendo y no haya la migración de los jóvenes a Estados Unidos, al norte, porque quieren buscar mejor calidad de vida”, expresó.
El líder de la CNC señaló que la falta de apoyos y los bajos precios han provocado que muchos productores abandonen sus tierras y que incluso no existan datos oficiales confiables sobre la producción actual de maíz en el estado.
Aunque no pudo precisar una cifra exacta, Ruiz Sánchez estimó que hoy en día más del 70 por ciento del maíz que se consume en Chiapas proviene del extranjero.
Puso como ejemplo a la empresa Maseca, que prefiere importar grano para producir harina en lugar de comprarlo a los campesinos locales.
“Maseca trae más maíz de fuera para producir que lo que compra aquí. Es una gran cantidad. Acá tenemos producción y nos pueden pagar a un precio justo, pero no lo hacen”, lamentó.
Por último, el presidente de la CNC Chiapas consideró que programas como “La raíz es tu raíz”, impulsado por el gobierno federal, son importantes pero pidió que los apoyos lleguen a todos los campesinos sin distinción de partido o religión.
El tiempo de las siembras
Maciel Arroyo, originario de la región Frailesca, lleva toda una vida dedicado al campo. Recuerda que desde su infancia junto a su padre acudía a la siembra de maíz; sin embargo, reconoció que el cambio climático ha modificado las fechas tradicionales de siembra en la zona.
En el pasado, para los campesinos la temporada de lluvias iniciaba el 3 de mayo, día de la Santa Cruz, y con ello daban inicio los cultivos, pero las temporadas de secas se han vuelto más extensas, lo que ha obligado a recorrer las fechas de siembra.
Arroyo solía sembrar durante los primeros 15 días de junio, pero este año, siguiendo la sugerencia de personas mayores que observan fenómenos como las cabañuelas, ha decidido aplazar la siembra hasta inicios de julio ante el pronóstico de un inicio tardío de las lluvias.
El entrevistado explicó que en la actualidad las lluvias son inestables y atípicas: a veces llueve muy poco y en otras ocasiones se presentan torrenciales.
Uno de los mayores riesgos para los cultivos es la canícula, un periodo en el que las lluvias bajan de manera drástica de intensidad o cesan por completo y si la planta de maíz está en una fase crítica, como cuando comienza a formar elotes, la falta de agua impide obtener producto.
Por otro lado, las lluvias excesivas acompañadas de viento pueden ahogar la planta si es pequeña o quebrar las matas, perdiendo así las mazorcas.
Actualmente, Arroyo siembra aproximadamente dos hectáreas, una reducción significativa comparada con las ocho o diez hectáreas que sembraba su papá, debido a la caída de los precios.
El resto de la tierra lo ha destinado a potrero para ganado. Además del maíz, cultiva sorgo para alimentar a sus animales, aunque también ha sembrado frijol.
El agricultor enfatizó que dependen en gran medida de la experiencia de otras personas y que la agricultura se ha vuelto muy incierta tanto por la sequedad como por las tormentas.












