Para el sector privado del estado, “el desarrollo rural no es un tema menor ni un capítulo aparte en la agenda económica; es, literalmente, el latido que mueve al estado”, así lo planteó Luis Sauza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Chiapas, quien destacó que el agro representa mucho más que hectáreas sembradas o toneladas cosechadas.
El dirigente empresarial desglosó una visión donde el campo se erige como un ecosistema multifacético: es fuente de trabajo digno, depositario de la identidad cultural, bastión de tradiciones centenarias y, al mismo tiempo, laboratorio de innovación.
Sauza insistió en que fortalecer este sector implica una apuesta integral que combina productividad con generación de empleos, sostenibilidad ambiental y articulación de cadenas de valor eficientes.
Objetivo
El objetivo, explicó, es claro: que los productos chiapanecos no solo se queden en los mercados locales, sino que crucen fronteras y lleguen cada vez más lejos, beneficiando en cascada a productores, comercializadores, industriales y consumidores finales. “Cuando el campo prospera, la economía de Chiapas entera se fortalece”, sentenció.
Para lograrlo, Sauza reiteró la urgencia de seguir tejiendo alianzas estratégicas entre los sectores productivos, los tres niveles de gobierno, las instituciones académicas y la sociedad civil organizada.
El reto, dijo, no es menor: “se trata de promover iniciativas que eleven la competitividad, atraigan inversión y mejoren el bienestar de las comunidades rurales, que históricamente han sido el eslabón más sensible de la cadena productiva”.












