El campo se queda sin mano de obra

El campo se queda sin mano de obra

En los últimos años el sector cafetalero en Chiapas se ha estado viendo afectado por la falta de mano de obra, que en más del 90 % proviene de Guatemala, pero que debido a las restricciones migratorias y a la diferencia de valor del peso mexicano frente a la moneda guatemalteca, prefiere viajar hasta los Estados Unidos para laborar.

Edgar Ángel, productor de café originario de Montecristo de Guerrero, comentó que en general el campo se está quedando sin mano de obra, siendo el sector cafetalero el que más sale afectado, porque emplea a personas del vecino país, debido a que es más barato, ya que estos trabajadores cobran entre 150 y 200 pesos diarios.

A modo de ejemplo, dijo que una finca cafetalera con varias hectáreas emplea al menos 100 personas de Guatemala; en todo el estado hay un basto número de fincas que emplean dicha mano de obra, por lo que el número de guatemaltecos que entraban cada año era bastante alto, por lo menos más de 50 mil.

En su caso, logran emplear hasta 30 personas en promedio para 90 hectáreas, lo que evidentemente resulta insuficiente, porque su jornada es de seis de la mañana a dos de la tarde; generándoles números rojos, porque obviamente no alcanzan a cortar todos los cafetales y eso se traduce en pérdidas.

Refirió que la mano de obra local es muy cara, porque son pocos los que buscan empleo en el campo o el café, sumándole que piden salarios que resultan muy altos para los productores (300 pesos o más al día), con jornadas más cortas incluso; pero ahora hasta los mexicanos buscan viajar a Estados Unidos.

“El guatemalteco ya no quiere venir a México porque está mejor el quetzal, a eso se suma que el tema migratorio está muy restrictivo, prefieren irse a Estados Unidos, donde también los buscan porque son más rudos”.

Enfatizó que este factor sumado a otros que prevalecen y afectan de manera negativa, como el costo de los insumos y las plagas (roya), hacen que cada vez sea más difícil producir café, disminuyendo la producción.

Esta situación provocará que muchos productores se trasladen a otros cultivos, o bien, produzcan en menor cantidad y calidad, generando menos producción total y, por ende, un incremento del precio en el producto final.