La ciudad de Tuxtla que recién acaba de recibir un reconocimiento en cuanto a seguridad, el cual según se ha dado a conocer, tomó en cuenta una serie de condicionantes incluso relacionados con salud y bienestar, comparativamente con otras ciudades del país con similar número de habitantes es en efecto, pese a hechos menores cotidianos y mayores esporádicos, una zona en la que relativamente hay un control y respuesta inmediata ante hechos delictivos.
Otra cosa es la procuración de justica, que tiene que ver con la sanción a quienes delinquen, rubro en el que el rezago en las averiguaciones previas no es un asunto de cuatro o de diez años, sino de más atrás.
Ante esta relativa tranquilidad en la que efectivamente, hay que reconocerlo, todavía se vive en esta ciudad e incluso en algunas otras de Chiapas, es de mucha importancia la prevención para que no se descompongan las cosas. Con todo y sus problemas, San Cristóbal de Las Casas, Chiapa de Corzo, Tonalá, Arriaga y otras, son cabeceras de municipios que comparten con Tuxtla cierto nivel de seguridad; Frontera Comalapa, Comitán, Reforma, Palenque, Benemérito de las Américas, Tapachula, entre otras más, son ciudades en las que hay un fenómeno delicado de asentamiento de grupos delincuenciales que incluso, en algunas de estas plazas están orillando a sus moradores originales a emigrar, lo cual debe poner en alerta a las autoridades de seguridad.
En cuanto a Tuxtla Gutiérrez, colinda con varios municipios entre los cuales se halla Chiapa de Corzo. En este caso es recomendable que la autoridad preventiva, al ser estatal, observe a sus vecinos, pues hay por ejemplo en este municipio colindante, núcleos de población susceptibles a la penetración del crimen, como es la comunidad Playa Vista, una deprimida colonia que cuenta con representantes de las autoridades municipales pero que en la práctica sólo garantizan impunidad y tapadera del delito.
Como pocos asentamientos, este mencionado debería ser objeto de la mayor atención de las negligentes y sordas autoridades del municipio de Chiapa de Corzo en primera instancia, y por las del nivel estatal y federal, pues sabido es que si un cáncer no es objeto de atención inmediata tiende a infectar otras partes del todo, y aquí, en la cercanía con la única comunidad segura de México hay mucho que perder.











