Pedir un préstamo no es un pecado financiero, pero firmar sin entender la letra chica puede convertirse en una pesadilla. Así lo advierte Óscar Cruz Torres, vicepresidente nacional de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Asofom), quien lanza un llamado urgente a fortalecer la educación financiera en México, ante los crecientes riesgos de sobreendeudamiento y el mal uso de los créditos.
Lejos de satanizar los préstamos, el especialista sostiene que el verdadero problema no es solicitar financiamiento, sino hacerlo a ciegas.
“El crédito es 100 por ciento necesario para el crecimiento”, afirmó en entrevista, al tiempo que aclaró que el apalancamiento solo funciona si se conoce el costo real del dinero y se tiene certeza de que se podrá pagar.
Giro
Cruz Torres explicó que las Sofom nacieron para ser un puente financiero hacia sectores que la banca tradicional suele dejar fuera. De acuerdo con sus datos, el 80 por ciento de los créditos que otorgan estas entidades se destina a actividades productivas: desde microempresas y pequeñas industrias hasta productos como arrendamiento y factoraje. El resto se va a créditos de consumo.
Sin embargo, el vicepresidente subrayó que la simple disponibilidad de dinero no basta. “El problema radica en utilizarlo sin conocer las condiciones o sin capacidad de pago”, enfatizó, y puso el dedo en la llaga al señalar que muchas familias caen en círculos viciosos por acudir a mecanismos informales, que suelen cobrar intereses mucho más elevados y carecen de regulación.
Comparaciones
El representante de la Asofom instó a la población a comparar tasas, leer contratos y dar seguimiento puntual a los pagos. No hacerlo, dijo, no solo encarece la deuda, sino que cierra puertas a futuros financiamientos en instituciones formales.
Para contrarrestar esta falta de cultura financiera, la asociación ya desplegó campañas educativas dirigidas a mujeres, hombres, habitantes de zonas urbanas y rurales, así como a dueños de Pymes.
En este esquema, Chiapas ocupa un lugar relevante: en la entidad operan más de 40 Sofom afiliadas, muchas de las cuales no solo prestan dinero, sino que ofrecen servicios no financieros, como capacitación y asesoría.
Pero el plan va más allá de los adultos. Cruz Torres destacó que la educación financiera debe permear a los hogares y, especialmente, a los niños. “Esa educación no solo es para los acreditados, sino también para sus familias e incluso para los niños”, puntualizó.












