El ahorro es uno de los pilares de la cultura financiera. Un hábito que debe de ser de todos los días y no por temporadas, el cual consiste en guardar parte de nuestro dinero para una finalidad definida, ya sea para destinarlo en emergencias, darnos algún gusto, invertirlo, usarlo en tiempos de crisis, desempleo, retiro, etc.
Historia del día
Se estableció en el año 1924, con el fin de aumentar la conciencia de las personas sobre la importancia de guardar dinero para una mejor calidad de vida.
Algunos consejos para ahorrar
1.- Anotar todos los gastos: el primer paso es determinar cuánto se gasta. Conviene hacer un seguimiento de todos los gastos, como por ejemplo, una taza de café, artículos para el hogar y hasta el monto de propinas en efectivo. Una vez que se tenga la información, se deberán organizar los números por categorías como gasolina, compras en supermercados e hipoteca, y obtener el total de cada una. Para facilitar la tarea, se pueden utilizar los estados de cuenta de la tarjeta de crédito y resumen bancario para asegurarse de que todo está correcto y de que no se olvidó nada.
2.- Elaborar un presupuesto: una vez que se tenga una idea de cuánto se gasta en un mes, es posible comenzar a organizar los gastos que se han registrado y así establecer un presupuesto con el que se pueda vivir. El mismo debería ser utilizado para comparar los gastos con los ingresos, limitar gastos excesivos e identificar los “gastos hormiga” que se puedan suprimir.
3.- Vincular los ahorros a las metas: cuando se tiene una meta clara se trabaja en pos del objetivo fijado y se hacen cosas que antes no se hacían, mediante la motivación específica que permite ahorrar más y mejor.
4.- Encontrar la manera de recortar los gastos: se deben identificar los gastos que no sean esenciales y saber en qué se podría evitar gastar.












