"Es totalmente razonable que el Presupuesto nacional de Egresos 2009 haya sido ajustado para responder a la crisis que estremece las finanzas y la economía del mundo.
La Cámara de Diputados aumentó el gasto en educación (poco más de 200 mil millones de pesos), salud (84 mil 500 millones de pesos), agricultura (73 mil 700 millones) y comunicaciones (72 mil 500 millones) para aliviar la situación de las personas, promover la creación y conservación de empleos y preparar a la gente para que pueda salir adelante con mejores recursos.
En concordancia con la propuesta presidencial, se mantuvo el plan contracíclico frente a la situación económica -inversión gubernamental en infraestructura- y también el apoyo a la seguridad pública vía incrementos a la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina.
Los diputados, de acuerdo con lo anterior, acentuaron la orientación del gasto a atender los problemas nacionales más graves: la seguridad y la economía. Las dependencias y los estados, por supuesto, deberán aplicar el gasto con transparencia y eficiencia para que el incremento se vea reflejado en los bolsillos y en las calles.
La Cámara de Diputados tuvo razón de pronunciarse contra los subejercicios presupuestales. Ahorrar presupuesto para escuelas, caminos, hospitales -quizá poder hacer más rentable su uso político en ano electoral- agrava la situación de los rubros en espera de inversión.
El Ejecutivo debe cuidar la aplicación del gasto, sin dilaciones ni descuidos, pero su ámbito de control ya no es el de antes. En manos de los legisladores estará crear mejores reglas para garantizar que esos recursos no terminen en intereses privados como hemos visto en compras sindicales de artículos de lujo o en la desaparición de recursos federales en arcas estatales. Seguimos a la espera de transparencia y rendición de cuentas en el Congreso, partidos políticos, gubernaturas y liderazgos sindicales.
El buen juez por su casa empieza. Senadores redujeron el presupuesto de la Procuraduría General de la República -en plena crisis de seguridad- en 300 millones, cantidad similar que se autoasignaron para completar una nueva sede para sesionar.
En general, el gasto 2009 responde a las necesidades del país, pero aún falta que diputados y senadores garanticen a la ciudadanía su aplicación eficaz y sin corruptelas.
La crisis de 2009 ya es 'oficial'
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) pronostica para los países miembros, entre ellos México, una caída en su crecimiento económico en 2009. Es decir, hace oficial el temido vaticinio: menos empleo, encarecimiento de productos, estancamiento del salario, baja en remesas.
Ya era una realidad. En el último ano, 305 mil personas se sumaron a la economía informal, que ya tiene un contingente de 11 millones 835 mil comerciantes que laboran al margen de las regulaciones de ley y sin pagar impuestos, aunque sí probablemente sobornos y contrabando.
La situación puede ser aún peor si la desaceleración del comercio global hace que los inversionistas extranjeros salgan de países emergentes, como el nuestro, más ""riesgosos"" que los desarrollados.
No puede el gobierno confiar en que la depreciación de la moneda frente al dólar será un factor que impulse las exportaciones; el consumo en todo el mundo bajará también.
Las principales fuentes de ingreso del país -petróleo, turismo y remesas- caen ya. Si antes hubo obstáculos políticos para posponer reformas de fondo, la crisis debería derrumbarlos. (El Universal)
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