El don divino de la restauración

El don divino de la restauración

Ha transcurrido un extenso período de pandemia, tiempo severo de crisis para muchos artesanos de Chiapas, donde sus productos quedaron inconclusos, sin ventas ni comercialización; pero, en el caso del artesano Paulino Nangullasmú Alegría, las pocas figuras religiosas que realiza por encargo servirán para aminorar el daño económico.

Desde hace más de 30 años, Paulino ha trabajado el tallado de madera y restauración de diversas piezas. Es originario de Chiapa de Corzo, y cuenta jovial y amorosamente que su madre lo alentó para que aprendiera este oficio, sin embargo, nunca imaginó que con el tiempo sus obras serían llevadas a otros países.

Ciertamente, con su inspiración valora la paciencia, sus manos hablan y esculpen; la madera y el poco yeso que utiliza, son maleables y afables a su técnica. Las herramientas que ocupa las ha diseñado a su gusto. Es creativo como todo artífice y más si se trata de representaciones propias del alma.

Es así como Nangullasmú restaura y moldea estas piezas que después serán apreciadas y veneradas por muchas personas, además de que la recuperación económica comienza a fluir y se estabiliza, por lo que muchos maestros del arte continúan con esfuerzo y avante, sin quitar el dedo del renglón.