Sin darnos cuenta en Tuxtla Gutiérrez habitan personas en intramuros de los espacios públicos, o en este caso detrás de las jardineras como Gerardo Meneses Jacinto, quien vive dentro de arbustos, una palmera, sartenes y pedazos de cartón. Junto a una imagen angelical y una lona blanca como cama, Gerardo, un indigente más de esta ciudad capital, cohabita actualmente en el Parque Central de esta ciudad capital; ha hecho de un tramo de tierra su hogar y al Palacio Federal su vecino más próximo.
Como él, hay cientos de personas que por vicios, irresponsabilidad o cuestiones del destino viven de la indigencia, alcohol en mano Gerardo relata que su hogar le fue arrebatado por personas ajenas a su familia, sin más y con voz quebrada cuenta que extravió a su compañera, una perrita que llamaba cucha o blanquita.












