El equipo que codifica la soberanía hídrica

Se proyecta que el trabajo de campo y modelación algorítmica culmine a mediados del 2027. Cortesía
Se proyecta que el trabajo de campo y modelación algorítmica culmine a mediados del 2027. Cortesía

Frente a una crisis hídrica que desborda las soluciones puramente técnicas en los Altos de Chiapas, un equipo transdisciplinario de investigadoras e investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) ha tomado el liderazgo para demostrar que la ciencia de vanguardia adquiere su verdadero valor cuando se enfrenta a la realidad del territorio.

A través del proyecto titulado “Biocultura y Gestión del Agua: Modelos Éticos e Hidroéticos mediados por Inteligencia Artificial para Comunidades en Contextos de Vulnerabilidad”, este grupo colegiado ha diseñado una estrategia de intervención pionera. El proyecto, registrado formalmente ante la Dirección General de Investigación y Posgrado (DGIP-Unach), alcanzó un hito de trascendencia nacional al ser seleccionado y financiado en la convocatoria de Investigación Humanística 2025 de la Secihti (Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, el órgano federal que sustituyó y elevó al rango de secretaría al antiguo Conacyt/Conahcyt).

La investigación científica se encuentra actualmente desplegando su primera fase de ejecución. Se proyecta que el trabajo de campo y modelación algorítmica culmine a mediados del próximo 2027, permitiendo consolidar y transferir los resultados tecnológicos más tangibles a principios de 2028.

Soberanía tecnológica: La nueva visión de la ciencia nacional.

La selección de este proyecto por parte de la Secihti responde directamente al nuevo paradigma de la ciencia en México. Bajo esta visión renovada, las políticas públicas de investigación han dejado atrás la ciencia de escritorio para enfocarse en dos pilares fundamentales: la territorialidad y la soberanía tecnológica. Esto implica que los desarrollos de software y los algoritmos no se importan de forma acrítica, sino que se diseñan tomando en cuenta las necesidades prioritarias y específicas de las comunidades para ponerlas en práctica desde una perspectiva de justicia social.

El equipo de investigadores, encabezado por Diana Lizbeth Ruiz Rincón (doctora en Filosofía por la Universidad de Salamanca, España), coordina actualmente los trabajos comunitarios en los municipios de San Cristóbal de Las Casas, Huitiupán, Ocosingo y Yajalón. El núcleo del desarrollo tecnológico radica en la creación conjunta de: Chatbots con memoria local: Modelos de lenguaje entrenados por las propias comunidades bajo el acompañamiento científico del equipo de la Unach. Este “especialista robot” acumulará los patrones de conducta hídrica históricos y guiará de manera automatizada a los usuarios en trámites, gestiones y rutas institucionales de denuncia.

Modelos predictivos ambientales: Algoritmos dedicados al monitoreo de contaminantes en tiempo real y a la optimización de los flujos para una distribución equitativa.

Sistemas de alerta temprana: Herramientas de análisis predictivo orientadas a la protección civil ante el riesgo latente de inundaciones debido a la compleja orografía de la zona Altos.