El estado estará en sequía el próximo año

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) confirmó que debido al fenómeno del Niño, y de acuerdo con patrones de medición, Chiapas transita hacia un escenario donde el período de estiaje se convertirá en sequía el próximo año y ello podría acarrear consecuencias socioeconómicas negativas.

Actualmente, Chiapas registra un déficit de lluvias de más del 50 por ciento en el período mayo, junio, julio y lo que va de agosto, una medición promedio que permite considerar que para lo que resta del año, las lluvias van a descender de forma considerable.

El meteorólogo Óscar Rascón sostuvo que con el actual déficit de lluvia y la disminución de lluvias para el próximo trimestre del año, para el inicio del 2016 (cuando concluya la temporada de invierno) ya no estaremos frente a un estiaje, sino a una sequía en todas sus formas.

Atravesamos una sequía meteorológica (ausencia de lluvias), debemos observar la sequía hidrológica (ausencia de agua) y prepararnos para la sequía socioeconómica, cuando los estragos sean evidentemente negativos por esta situación que los expertos llaman variabilidad climática, apuntó.

Explicó que dentro de los cordones que forman los trópicos en el planeta, la temperatura del Pacífico está elevada entre los 28 y 30 grados Celsius. Las imágenes de satélite y las boyas de monitoreo del océano confirmaron esta tendencia del fenómeno Niño desde el 2014. En tanto, el Atlántico mantiene su temperatura cálida de 27 grados en promedio sostenido.

Se cumple pronóstico de ciclones

El jefe de Climatología del Centro Hidrometeorológico Regional (CHMR) informó que el pronóstico de ciclones, tanto para el Pacífico como para el Atlántico, se va cumpliendo de acuerdo con las proyecciones conjuntas con el Servicio Meteorológico Nacional (SNM) y que se debe mantener la vigilancia sobre la formación de fenómenos tropicales en ambos mares que rodean a esta región.

Comité Técnico de Operación

De acuerdo con el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas (CTOOH), las presas Angostura, Chicoasén, Malpaso y Peñitas operan con políticas de extracción de agua mediante turbinas para mantener la generación de energía hidroeléctrica, de acuerdo con sus previsiones de corto y mediano plazo.

Esa política de extracción y generación, conjunta entre Conagua y CFE -principalmente- tendrá que cambiar a la brevedad, porque los expertos técnicos que participan en este panel de instituciones, tendrán que considerar la prioridad central: producir electricidad, conservar el río Grijalva o mantener la vida útil de las presas.