Con un hato ganadero cercano a los dos millones de cabezas, el estado de Chiapas representa uno de los principales proveedores de carne bovina que México exporta hacia los Estados Unidos.
Actualmente Chiapas ocupa el tercer lugar en cuanto a inventario ganadero del país y el primero como proveedor de becerros al mercado nacional y al de exportaciones, de ahí que exista una preocupación real de las principales asociaciones ganaderas del estado, ante la posibilidad de que Estados Unidos -su principal mercado- se retire del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El coordinador general de Ganadería de la Sagarpa, Francisco Gurría Treviño, dijo en entrevista exclusiva para Cuarto Poder, que si bien esa posibilidad sí tendrá un impacto en el sector, este será menor pues actualmente México tiene la capacidad no solo de tener físicamente el ganado que produce, sino también el de poder alimentar al millón de becerros que hoy exporta a los Estados Unidos.
“Hoy la infraestructura de los engordaderos en todo México cabe ese millón de becerros y más, además de que tenemos cómo darle de comer, por lo que en ese panorama poco probable, pero latente, está la posibilidad de que quisieran cerrar la frontera al ganado mexicano, por lo que se tiene la capacidad de resolverlo”, apuntó.
Al día de hoy, el inventario ganadero en el estado es de un millón 800 mil cabezas, sin embargo, tanto productores como autoridades del sector pecuario a nivel estatal y federal, han hecho esfuerzos para que el hato en Chiapas llegue a los 2.5 millones.
Lo anterior implica no solo mejorar la infraestructura, elevar la calidad genética de los animales de exportación, sino además la de poder lograr tener un hato libre de enfermedades, este último pieza clave para entrar al mercado de Estados Unidos.
Gran parte de la producción de ganado chiapaneco tiene como destino final las engordadoras del norte del país, quienes a su vez adquieren un total de 350 mil becerros que salen anualmente del estado para esa región.
En los últimos tres años, Chiapas ha hecho esfuerzos importantes para lograr que aquellas regiones ganaderas que tienen un estatus B, como es la la zona del Norte del estado alcancen el estatus A, que es una C que avala la Sagarpa y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) como una zona de baja prevalencia de tuberculosis bovina.
Aún está lejos de la posibilidad de que Estados Unidos otorgue a corto plazo esa certificación, pues a decir del propio Francisco Gurría Treviño, esto podría darse hasta el próximo año.
El riesgo de que el Tratado desaparezca, obliga a que el sector ganadero de Chiapas voltee hacia otros mercados diferentes al de Norteamérica, principalmente al de Estados Unidos, con la finalidad de poder mantener los niveles de comercialización que se tiene actualmente.
José Ernestino Mazariegos Zenteno, presidente de la Unión Ganadera del Estado, dijo que además del mercado Centroamericano, los países de Asia están en la mira de los productores de ganado bovino del estado, entre los que destaca Indonesia.












