El futuro

Después de haber hecho un diaganóstico y definido objetivos a alcanzar en Chiapas, una tarea que como se sabe, comenzó antes de que asumiera el poder, el gobernador Manuel Velasco Coello ha presentado en líneas generales los grandes temas en los cuales se trabajará los próximos seis años en los que de antemano, deseamos el mayor de los éxitos a la administración que ha contado como nunca en la historia reciente de este estado, con el mayor respaldo ciudadano en las urnas.

Ni juntando los votos de los dos ex gobernadores anteriores superarían el número que alcanzó el actual gobernador, lo cual le garantiza un respaldo mayoritario que sin duda se habrá de necesitar, pues las condiciones en que ha quedado la entidad -después del saqueo sistemático del que fue víctima por parte de un grupo de ajenos y locales que ascendieron con la única consigna de llenar sus bolsillos- son de extrema gravedad, pues se provocó una insolvencia que trae aparejada una serie de complicaciones que se traducen en limitantes

Pago de servicio de empréstitos contratados con las bancas de desarrollo y privada, liquidación de las abultadas deudas heredadas de la administración pasada por concepto de obra pública que de acuerdo con diversas declaraciones ascendería a 4 mil millones de pesos, déficit financiero, insolvencia en la mayoría de los Ayuntamientos, entre otros graves problemas, es lo que habrá de enfrentar el gobierno que recién ha tomado posesión, debido al desastroso desempeño de la anterior administración, por ello ese respaldo mayoritario del que se hablaba debe refrendarse ahora en acciones y en una mejor comprensión de la realidad estatal.

No serán tiempos de bonanza los que esperan a los chiapanecos, por eso es importante la unión. Es probable que se pidan mayores contribuciones, y en este sentido, todos quienes puedan aportar para salir lo antes posible de esta crisis heredada, deberán hacerlo, pues sólo de esa forma se podrá avanzar. Es cierto que hay ciudadanos chiapanecos que han exigido en manifestaciones, sobre todo en la ciudad de Tuxtla, que antes los saqueadores devuelvan el dinero. Eso es lo que se demanda y lo verán en la realidad, aunque para ello es necesario un procedimiento que llevará un tiempo prudente pues el desorden es de tal magnitud, de seis años, que tardará en ser auditado. Pero al final, caerán, y habrán de devolver lo robado, también. De eso no existe la menor duda. Han creado una controversia entre todos, que ya ha hecho mucho ruido a nivel nacional. No los dejarán en la impunidad.

Todo a su tiempo.

Los chiapanecos están concientes de que el arranque de este sexenio es uno de los más difíciles, sin embargo no todo es pesimismo. Con mesura, con orden y trabajo sostenido se irá superando. Ese esfuerzo deberá ser de los mismos chiapanecos, pues como se ha dado a conocer, no habrá ayudas ni quitas ni rescates por parte del Gobierno de la República. En lo general, los estados del país y los municipios que permitieron tanto el saqueo como la pésima administración, deben saber que van por su cuenta.