El gigante perezoso se extinguió hace 10 mil años

El gigante perezoso se extinguió hace 10 mil años

El perezoso gigante es un organismo que vivió en algunas regiones de Chiapas hace unos 10 mil años y se demuestra a través de los registros que se tienen de estos especímenes que medían cuatro metros y llegaron a pesar hasta cinco toneladas, dijo Marco Antonio Coutiño José, jefe del departamento de Paleontología de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).

Gracias a las investigaciones, refirió, se han podido rescatar diferentes partes del cuerpo de estos animales y que podrán disfrutarse desde este 18 de mayo y hasta el mes de septiembre.

El gigante perezoso, dijo, tenía una distribución en toda América, por eso quedaron evidencias plasmadas en la entidad. Se cree, explicó, que se trata de un ejemplar vegetariano de talla grande y en la entidad se han hallado piezas en Villaflores, Villa Corzo, La Concordia, Suchiapa y hasta Chiapa de Corzo.

Como parte de la celebración del Día Internacional de los Museos, dijo, estos espacios muestran diferentes actividades en relación a la función que tienen; por ejemplo, el de Paleontología Eliseo Palacios Aguilera, que se ubica en la capital de Chiapas, llevará a cabo una exposición relacionada con la “Evidencia de un Gigante”, a fin de que la población conozca de las piezas.

Las personas que acudan, detalló, podrán observar parte de las extremidades que se han hallado en los municipios, además del fémur, tibia, peroné, vértebras, así como restos de mandíbulas, hallazgos que son muy especiales a nivel nacional.

Todo lo que se encuentra en Chiapas sobre estos gigantes que habitaron hace miles de años, remarcó el biólogo de profesión, es de vital importancia para el mundo de la paleontología, debido a que siguen apareciendo las evidencias que muestran cómo era el ambiente antes.

Cuando algún investigador encuentra una pieza, explicó, el protocolo muestra que al suelo se aplican capaz de materiales para que no sufra más deterioro, después se transporta al museo para una mejor revisión.

En el recorrido, que se abre este miércoles al público, se puede observar un fémur de un animal de unos cuatro metros de altura, así como una pieza similar de un organismo más pequeño.

Este último objeto se encontró muy cerca de Tzimol y las personas que lo hallaron lo donaron al museo. Dependiendo de las condiciones de los huesos, algunos requieren de sustancias especiales para mantenerlos bien conservados.