El gran dilema educativo

"Políticas compensatorias -parches, para decirlo en palabras sencillas- es lo que la Secretaría de Educación Pública (SEP) pone para cubrir los enormes rezagos educativos en este país. Así lo define el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) en su informe anual 2008. zAvanza o retrocede la calidad educativa? La base de la mejora será lenta y los lastres estructurales que causan las deficiencias de ésta seguirán ahí si no se refuerzan las políticas.

El balance del instituto no es del todo malo. De hecho, muestra avances. En la primaria, las tasas netas de cobertura indican que prácticamente se ha alcanzado la cobertura total. En términos relativos, la demanda no atendida no supera el 1%. Además, desde el ano 2000 hasta la fecha la reprobación anual en primaria pasó de 6% a 3.9% y la repetición en el primer grado bajó de 10.4% a 5%. El egreso de sexto de primaria es cercano a 99%, lo que implica que prácticamente todos los alumnos que llegan al último grado logran terminar primaria.

En el caso de la secundaria, el estudio del INEE registra que la absorción del egreso de sexto de primaria es alta: alcanza 96.3%. Hay un significativo incremento de la matrícula de 14.75% en la última década, con 789 mil 500 alumnos más en el ciclo 2007-2008 respecto del ciclo 2000-2001. En cuanto a la cobertura neta se calcula un avance muy importante, que va de 65% hace ocho anos a 81% en el último ciclo escolar.

Sin embargo, el desarrollo ""no es el mejor posible"", asegura el INEE, dado que se mantienen los rezagos estructurales del sistema educativo y el contexto socioeconómico adverso de una proporción importante de los estudiantes. Lo anterior explica, por ejemplo, que en los ocho anos que abarca el estudio permanecieron las brechas entre los resultados que obtienen en promedio los alumnos que asisten a las escuelas privadas respecto de los estudiantes inscritos en las escuelas indígenas, los cursos comunitarios y las telesecundarias.

Abatir esa desigualdad y el hecho de que en las pruebas internacionales de conocimientos (la prueba PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE) los ninos mexicanos -en promedio- están en la parte más baja de las tablas requiere mucho mayor esfuerzo. El gasto educativo en relación con el Producto Interno Bruto (PIB) ha aumentado en México por encima del promedio de inversión en educación. El problema es que, de acuerdo con la agrupación multinacional, se destina 84.4% del total del gasto educativo al pago de salarios de maestros -que en relación con el ingreso per cápita del país son más altos en México que en la mayoría de las naciones-, lo cual deja pocos recursos para bancas, computadoras, líneas telefónicas; en fin, para el conjunto de la infraestructura educativa.

Con el fin de mejorar los recursos materiales (bibliotecas y equipos), recursos humanos (capacitación, asesoría técnica y pedagógica) y procesos de gestión, debe confiarse la asignación presupuestal y su ejercicio a instituciones autónomas -como el INEE- que sustenten acciones en diagnósticos objetivos. Lejos de eso, la estrategia gubernamental está basada en una alianza educativa que deja fuera la intervención de ese tipo de organismos.

Mientras los grandes proyectos educativos sean pactados únicamente a nivel cupular con una organización gremial sin transparencia ni dirigentes democráticamente elegidos, la educación podrá mejorar en algunos indicadores, pero nunca despojarse de los intereses políticos y de las estructuras que han mantenido por décadas el atraso en la educación. (El Universal)

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