Con una longitud de cuatro metros con 13 centímetros, “el Grande” es el cocodrilo de río más largo que ha recibido (con vida) el Zoológico “Miguel Álvarez del Toro”. Lamentablemente, a este animal le dieron varios impactos de bala en la comunidad de Los Pinos —cerca del puente “Chiapas”, la cual se dedica a la crianza de peces en jaulas—, debido a que llegó a ocasionar algunos desperfectos en las redes, provocando daños económicos a algunos pobladores.
Al no saber qué hacer, los habitantes diseñaron un plan para retirar al animal. Fueron 17 proyectiles los que impactaron tan solo en su rostro, los demás se concentran en otras partes de su fisonomía. Fue la madrugada del 4 de noviembre de 2019 que el personal lo trasladó al ZooMAT para darle atención de urgencias e intentar salvarlo.
Diagnóstico
Ernesto Eduardo Pereira Trejo, curador del Museo Cocodrilo, detalló que al ejemplar le aplicaron curaciones generales y mediciones de talla y peso, sin embargo, la especie presentaba hemorragias nasales, orales y problemas para flotar.
Lo alarmarte es que en el proceso de curación no solo le retiraron 17 balas incrustadas en la cabeza, sino también presentó daños importantes en su brazo derecho y cuello. Los balazos fueron a quema ropa y provocaron afectaciones en otras partes del cuerpo.
De hecho, el curador explicó que el animal quedó con la médula expuesta y por la gravedad de las heridas se generaron más infecciones. Como consecuencia de todo lo anterior, el 30 de diciembre de 2019 perdió la vida.
Situación
Además de los fármacos (especializados en reptiles), también el animal recibió terapias para la reducción del estrés y un monitoreo diario, pero no se pudo recuperar. “Tenemos casos donde los animales, de alguna manera, no han resultado tan dañados y podemos tener éxito al recuperarlos”, complementó.
Por consiguiente, para sensibilizar a la población de la importancia que tienen estas especies en los ecosistemas, todos los sábados y domingos del mes de septiembre “el Grande” será exhibido en la Plaza Monos del zoológico, ya como un ejemplar disecado. Los visitantes conocerán más de los cocodrilianos de Chiapas, a través de la información que se compartirá en las mesas de contacto.