“El guardian del agua esta molesto”

“Los abuelos dicen que cuando se seca un río es por que el guardián del agua está molesto por el mal uso que le damos o por no pedir permiso antes de hacer algo en la orilla”, así atribuyen Lacandones la inusual sequía en las Cascada de Agua Azul.

Víctor Chambao, perteneciente a una de las familias más representativas de esta etnia, sostuvo que esta situación atípica, tiene un impacto negativo para muchas comunidades lacandonas, toda vez gran parte de ellas dependen de la actividad turística que se genera en la Selva, entre las que se encuentran las Cascadas de Agua Azul.

“No sabemos lo que realmente sucedió, pero si estamos preocupados porque ya se esta hablando fuera del estado y esto nos puede mermar la visita de turistas, además del impacto ecológico al desviarse el cause natural del agua”, indicó.

En 1980 las Cascadas de Agua Azul fue declarada como Zona de Protección Forestal y Refugio de Fauna Silvestre, mientras que en el 2000 fueron recategorizadas como Área de Protección de Flora y Fauna (APFF).

Las Cascadas de Agua Azul, cuenta con una superficie aproximada de 2,580 hectáreas y es una zona de protección forestal y refugio de la fauna silvestre de la región.

Este reservorio de agua dulce esta formado sobre el cauce del Río Paxilhá, el cual ha depositado los carbonatos disueltos en sus aguas sobre los troncos que caen en el lecho del río, que se petrifican y forman una sucesión de pozas y cascadas. Asimismo, el área natural protegida incluye superficies de selva mediana subperennifolia, la cual comprende el hábitat de numerosas especies de flora y fauna, algunas de ellas incluidas en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, Protección ambiental-Especies nativas de México de flora y fauna silvestres-Categorías de riesgo.

La erosio´n y degradacio´n de suelos, así como los asentamientos humanos irregulares, disputa por el control de cobro de derechos y la contaminacio´n por desechos so´lidos y aguas negras, representan las principales amenazas de las Cascadas de Agua Azul.

Chambor, dijo que la naturaleza no perdona, y la deforestación que prevalece en la Selva , sobre todo fuera de la Biosfera de Montes Azules, ha alterado el ecosistema.

Además de los problemas de contaminación, en las Cascadas de Agua Azul se han presentado conflictos entre grupos de ejidatarios que buscan tener el control de la caseta de cobro de este centro turístico.