“El indígena nunca ha sido visto como un ser político”, expuso el historiador maya kaqchikel, Edgar Esquit, acreedor de la Cátedra Jan De Vos 2026, quien en diálogo con el director general de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Antonio Saldívar Moreno, subrayó la importancia de la historia para comprender a este sector social en su dimensión política.
Edgar Esquit explicó que a partir de la segunda mitad del siglo XX y a causa de las políticas indigenistas puestas en marcha en Guatemala, su país de origen, las personas originarias fueron adiestradas. “Es decir, que el indígena es su cultura y no va más allá”.
Desde entonces, dijo, se ha discutido sobre qué papel juega el ladino, es decir, el mestizo o el no indígena, al momento de dialogar con los pueblos originarios.
Detalló que en el diálogo entre indígena y ladino, este último no conversa desde su pasado, a diferencia del primero, quien, al contrario, “parece estar obligado a hablar desde su pasado”. “¿El ladino cómo se define en estas conversaciones? ¿Tiene herencia indígena o no? Y si sí, ¿cómo la asume?”.











