El jaguar, de los carnívoros más amenazados

El jaguar, de los carnívoros más amenazados

En Chiapas se cree que puede haber unos 300 ejemplares de jaguar, sin embargo la cacería furtiva, la pérdida de hábitat con la deforestación de bosques y selvas y la ganadería intensiva han disminuido considerablemente la población de esta especie, no sólo en la entidad si no en varias regiones del país.

En el aniversario 10 de Yokj, el jaguar negro que permanece en las instalaciones del Zoológico regional Miguel Álvarez del Toro (Zoomat), el director de este espacio, Carlos Aberto Guichard Romero indicó que las mayores poblaciones de esta especie se localizan en la Costa, Sierra, Chimalapas y la Selva Lacandona de la entidad.

Mencionó que el jaguar es uno de los carnívoros terrestres más amenazados de México por lo que se requiere sumar esfuerzos entre académicos, sociedad civil, iniciativa privada y las autoridades, para garantizar su conservación.

Informó que la principal razón de su extinción en vida silvestre es debido la destrucción de su hábitat, la cacería ilegal y el conflicto jaguar-ganado, en donde al haber un cambio del uso de suelo, poblaciones enteras de esta especie han desaparecido o reducido sus números en las últimas décadas.

“Es importante destacar que los felinos no son depredadores de ganado, lo hacen por falta de presas naturales para alimentarse; la caza indiscriminada del venado, armadillo y mapache, reducen su número, por ello buscan presas alternativas como becerros o chivos”, explicó.

Agregó que la conservación de esta especie se complica, ya que ejemplares de cautiverio no son aptos para ser liberados en las reservas, aunque a través de las áreas protegidas que existen en el estado se ha podido mantener el hábitat de estas especies.

“Los jaguares necesitan un territorio amplio para sobrevivir, los machos utilizan 100 kilómetros cuadrados mientras que las hembras 30 kilómetros, por lo que el correcto uso de suelo es fundamental”, expresó.

Ante esto precisó que dentro de las acciones implementadas se pretende mejorar la relación humano-jaguar a través de pláticas en las comunidades para garantizar la supervivencia de esta especie.