El MP

En días pasados se publicó aquí, en nota informativa, el caso de una persona que enfrenta un problema de despojo, en el que la actuación del Ministerio Público sería de mucha ayuda si esta institución funcionara adecuadamente, pero además, en cada edición de todos los medios siempre habrán historias que atañen al desempeño generalmente deficiente del representante de la sociedad.

El Ministerio Público, como está integrado actualmente, pareciera ser el representante de un sistema totalitario ya que no existen medios de control para sus actuaciones: si éste no quiere ejercer acción penal, pese a la existencia de alguna querella o denuncia, nadie puede obligarlo, inclusive, en este caso hasta el amparo es improcedente, esto de acuerdo con quienes por ser litigantes, padecen en persona.

No obstante que actúa arbitrariamente, las propias leyes le dan esta factultad. Además, dentro del procedimiento de la averiguación previa, una vez que hay acusación en contra de determinadas personas por equis delitos, no existen términos o plazos para presentar a juicio la denuncia, lo cual aumenta el gran rezago en materia de procuración de justicia que ya de por sí existe.

Cuando se presenta uno de los testigos, el MP no hace un estudio serio del testimonio que aquél narra y las declaraciones son recibidas, en su mayoría, por secretarias.

La carga excesiva de trabajo y la ausencia de medios de control, han propiciado anarquía en la procuración de justicia.

Esto hace pensar en la pertinencia de crear un órgano ciudadano pero especializado que vigilara y analizara la actuación del MP.

Este órgano fiscalizaría también a Servicios Periciales, que falta le hace, pero sería ajeno y de jerarquía superior al MP con capacidad legal para emitir sanciones y establecer términos.

Cuando el MP decide no ejercer acción penal, no informa de las razones a los afectados.

Descartar acusar de ciertos delitos porque alcanzan fianza, sugerir otros que no tengan ese beneficio, son situaciones que no se presentarían si se vigilara el trabajo del agente del MP.

Y sin embargo, en teoría, la existencia de esta institución se fundamenta en que representa a la sociedad y salvaguarda la constitucionalidad en todos los actos en las entidades o en el país.