El narcotráfico amenaza la seguridad nacional

"Jesús Belmont Vázquez / Corresponsal México, D.F. * CP. En la frontera sur el flujo de indocumentados no es un asunto de seguridad nacional, incluso los maras tampoco se consideran dentro de esa categoría; sin embargo, el narcotráfico y el crimen organizado sí representan una amenaza a la seguridad nacional.

Sergio Aguayo Quezada, profesor-investigador de El Colegio de México, anade que en el caso del narcotráfico y la delincuencia organizada ""entramos en un diagnóstico más fino"", y lo que cuestionó es la estrategia del Gobierno Federal sobre el tratamiento al fenómeno de las drogas, porque considera que sirve más al interés nacional de Estados Unidos que al mexicano.



Contexto

Aguayo Quezada opina que los temas de la agenda de seguridad nacional son aquellos que se relacionan con la existencia misma de la nación, como son la preservación del territorio, la defensa contra algún agresor externo o la aparición de enemigos internos que amenazan al Estado mexicano, como es el caso del narcotráfico.

El especialista sostiene que se debe resistir la tentación; de incluir todo en la problemática de la seguridad nacional, porque hay infinidad de problemas que no se encuadran propiamente dentro de ese contexto. ""La guerrilla en México, sí tiene que ver con un tema de seguridad, pero no de seguridad nacional, por tanto no puede meterse en esa categoría. Ese es mi punto de vista, aunque hay gente que argumenta que la guerrilla sí debe ser erradicada. En la medida en que se mete un tema bajo los parámetros de seguridad se justifica todo para combatirla y entonces ya no es la policía preventiva quien debe atender el asunto de los maras, sino que es la Procuraduría General de la República o la Policía Federal Preventiva, lo que en mi opinión no se justifica, pero esa es otra historia"", dice el experto.

Sergio Aguayo sostiene que México enfrenta el reto de mantener razonablemente blindadas sus relaciones comerciales y migratorias con Estados Unidos. ""México debe apalancarse con Europa y Asia, pero también retomar sus vínculos con América Latina"". Aguayo Quezada censura la estrategia en la esfera de seguridad nacional que sigue el gobierno de Vicente Fox. ""México está viendo más por los intereses de Estados Unidos que por los propios"".



Política exterior

Tomando en cuenta que los estándares de seguridad deben ser una materia muy flexible, entonces la posición de México ante el extranjero debe estarse adecuando constantemente ante un panorama nacional e internacional, en un flujo rapidísimo, y en ese sentido creo que los ajustes que se están dando en el hemisferio occidental y en el mundo obligan a un replanteamiento de la política de México hacia el exterior, sostiene el especialista. ""Estados Unidos se está derechizando. Ha entrado en uno de esos ciclos que periódicamente tiene de conservadurismo exaltado y eso significa que está empezando a tener un distanciamiento cada vez mayor con América Latina, con Europa y con Canadá"".

Desde esa perspectiva, continúa el profesor del Colegio de México, valga el interés nacional de México, o forma parte de esta búsqueda de aumentar los márgenes de nuestra seguridad en poner una cierta distancia y apalancarse con otros actores internacionales, y en la medida de lo posible redefinir algunos aspectos de la relación bilateral, como lo es en el tema del narcotráfico. ""La estrategia mexicana antidrogas tuvo sentido en los anos 60 y 70 porque está muy acorde con lo que Estados Unidos necesita. Para Estados Unidos lo importante es evitar que lleguen drogas a su territorio y ese es el imperativo que los llevó en 1969 a cerrar la frontera con México para obligar a México a involucrar más activamente al Ejército para erradicar los plantíos de marihuana y amapola"".



Cuestiona acciones

Y continúa: ""Desde entonces, hace casi cuatro décadas de esa política, está orientada a erradicar plantíos y frenar el tráfico de narcóticos hacia Estados Unidos. Hace casi diez anos vengo insistiendo que hay un error fundamental porque el consumo ha estado desatendido"". Aguayo Quezada afirma que si uno observa las cantidades que dedica el gobierno mexicano para frenar el tráfico o la producción de droga y la que dedica al consumo, la diferencia es ridícula. ""En el 2000 aproximadamente el gobierno mexicano dedicaba 850 millones de dólares para combatir producción y tráfico de drogas y sólo 26 millones de dólares a combatir el consumo"".



Combate

En Estados Unidos -anade- aproximadamente la mitad de los recursos se destinan a combatir consumo y la otra a combatir tráfico y algo de producción. Estas cifras duras muestran que el Estado mexicano ha identificado correctamente a la droga como amenaza a la seguridad nacional, pero ha errado en poner el acento en buscar una política más equilibrada.

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