El ocaso del mejor cacao del mundo: el chiapaneco

Heriberto Ortiz * CP. Chiapas ha perdido más de 11 mil hectáreas de cacao real en los últimos 15 anos. Es por eso que productores orgánicos proponen un proyecto de rescate del cacao real del soconusco. Piden; se grave la importación de la semilla, se apoye al campesinado local y se tome al cacao como producción agroforestal y con ello, impedir su extinción.

Además, los productores chiapanecos denuncian que los consumidores están siendo victimas de engano al comprar sucedáneos. Es decir, productos con saborizantes químicos a chocolate, pero que no tienen nada que ver con el cacao y que son vendidos enganando a la población.

Ante esta situación, productores del estado a través de la Red Maya de Productores Orgánicos, proponen un proyecto de rescate del cacao real del soconusco recordando que Chiapas es la cuna genética de tal semilla, senaló Jorge García Reina, vocero de dicha agrupación.

García Reina, especialista en uso de suelos, senaló que se busca el posicionamiento comercial y rescate del producto chiapaneco y sus variedades criollas, toda vez que es notable, el proceso hacia la extinción que sufre el cacao. Puesto que en la actualidad solamente existen unas 19 mil hectáreas de este producto en todo el estado, de las cuales, 11 mil están ubicadas en el soconusco.

Recordó que en el ano de 1993, existían 30 mil hectáreas, para el 2003 el número se redujo a 21 mil y actualmente, solamente restan unas 19 mil hectáreas productoras de cacao real.

Las dificultades contra las que se enfrenta el cacao real son muchas. Considerado como el mejor del mundo, pasa desde dificultades en su producción y comercialización hasta situaciones meramente relacionadas al campo y las plagas.

Razón por la que en la actualidad, el panorama para el producto chiapaneco se avizora aún más alarmante.

México está aceptando la importación de cacao y sus derivados procesados a precios bajos y de muy mala calidad. Dicho mercado, tiene sus más grandes exponentes en toda Sudamérica y países como Brasil y EU.

Proyecto

Es por eso que actualmente, los productores del estado, buscan acuerdos con autoridades en materia. Se pide que las empresas de cacao que entren a Chiapas no vendan su producto más barato que el local. Se propone que se grave la importación de cacao.

Es decir, cobrar aranceles para que el cacao extranjero ingrese y el dinero que se cobre, se use para fomentar la producción del cacao Chiapaneco. Eso, es utilizar y no padecer la globalización.

Así pues fomentar el cacao chiapaneco que es reconocido mundialmente, como la cuna genética y entre los mejores productos integrales del mundo. Producto que actualmente ya es comercializado en Espana, Francia, Austria y Australia. Lo que demuestra que el producto chiapaneco tiene la calidad para trascender fronteras.



Agroforestal

Por otra parte, en la cuestión de producción local, el cultivo del cacao tiene que ser visto como una producción agroforestal, según marca el vocero de los productores.

Y es que, según senala, es necesario cuidar también las zonas de cultivo, pues actualmente siembras como; la cana, el plátano, la soya, el maíz y la propia ganadería está invadiendo zonas de reserva de alta diversidad donde crece el cacao, generando perdidas incalculables, derivadas de la falta de apoyo por parte autoridades en la producción del cacao.

También se lucha -senala- contra el ataque de la monilia (hongo) que es una plaga que amenaza las cosechas. Esta plaga; se combate con fertilización, podas y resembrando. Práctica que hasta el momento ha arrojado buenos resultados. Y es que, la perdida del cacao, también tiene que ver con el mantenimiento del ecosistema.



Interés

Cabe recordar que diversos Organismo no Gubernamentales (ONG´S) además de agrupaciones extranjeras como el Ministerio de Cooperación Alemana, están pendientes del cacao del estado y están interesados de hacerse cargo de la producción: senalan que el país esta matando el patrimonio genético.

Así, pues, la propuesta final, es incentivar el consumo, producción y comercio de productos orgánicos chiapanecos, que además de estimular la economía local, representan una estupenda alternativa de alimentación que hace hincapié en lo natural, dejando a un lado a los productos -principalmente importados- elaborados en base de productos químicos, muchos de ellos, nocivos para la salud humana, no así para los bolsillos de grandes empresarios que interponen su economía particular por encima de la salud de miles de personas.