El pago de propina no es obligatorio: Profeco

Reiteran autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) que el cobró de la propina no debe ser obligado ni mucho menos sugerida, por lo que piden a los comensales a denunciar aquellos hechos en los que sean víctimas para que se actúe en consecuencia contra el o los giros comerciales como restaurantes, bares, cantinas y otros.

Ninguna ley exige el pago de propina, servicio o cualquier otro cargo adicional en establecimientos o restaurantes, sentenció Jeanette Pérez Hernández, jefa del Departamento de Verificación y Vigilancia Delegación de la Profeco en Chiapas.

Las autoridades recordaron a los visitantes nacionales que sus demandas las pueden presentar incluso pasando el periodo vacacional en el lugar de su residencia por lo que exhortó a los consumidores a no dejarse presionar y levantar la queja correspondiente por esta causa.

La propina es una gratificación voluntaria y espontánea del consumidor por la atención de un servicio, pues la prohibición de cobrarla de manera obligatoria está prevista en la Ley Federal del Consumidor.

Esto en al artículo 10 de dicha ley señala que los proveedores no podrán aplicar métodos o prácticas comerciales coercitivas y desleales, ni cláusulas o condiciones abusivas o impuestas en el abastecimiento del producto o servicio.

De acuerdo a Jeanette Pérez Hernández, no existe una normativa que exija el pago de la propina, servicio, cubiertos o autorice que se reserve el derecho de admisión, sin embargo, se “observa que muchos establecimientos exigen la gratificación a través de montos fijos que van desde el 10 y hasta el 25 por ciento” dijo.

Agregó que en el marco de los eventos olímpicos se ha puesto especial atención en algunos establecimientos como bares y restaurantes que publican algunos eventos deportivos, esto con la finalidad de evitar que se abuse en el gasto del consumidor que asista a este tipo de centros en los que se llevan a cabo la transmisiones deportivas.

Incumplir esta disposición tiene sanciones que van desde suspensión hasta multas que van de los 20 hasta tres mil salarios mínimos.