El papa reconcilia a indígenas y familias

Durante la ceremonia el jerarca católico resaltó la importancia del legado ancestral de los pueblos indígenas, quienes están más cerca de nuestra madre naturaleza. Cortesía
Durante la ceremonia el jerarca católico resaltó la importancia del legado ancestral de los pueblos indígenas, quienes están más cerca de nuestra madre naturaleza. Cortesía

En el marco de su visita pastoral por Chiapas, el papa Francisco afirmó que “muchas veces, de modo sistemático y estructural” los pueblos indígenas “han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad”.

La visita del papa por Chiapas forma parte del encuentro que tiene con el pueblo mexicano iniciado el pasado día viernes.

Ante cerca de cien mil indígenas de Chiapas, de otras partes de México y Guatemala, añadió que “algunos han considerado inferiores sus valores, sus culturas, sus tradiciones” y “otros, mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado los han despojado de sus tierras o han realizado acciones que las contaminaban”.

El pontífice expresó lo anterior en la misa que ofició por la mañana en los Servicios Deportivos Municipales (Sedem) de San Cristóbal, ante indígenas mayoritariamente.

Afirmó que de muchas maneras se ha querido silenciar el anhelo de vivir en libertad de los pueblos indígenas y “de muchas maneras han intentado anestesiarnos el alma”.

Señaló que “hay un anhelo de vivir en libertad, hay un anhelo que tiene sabor a tierra prometida, donde la opresión, el maltrato y la degradación no sean la moneda corriente”.

Sostuvo que ante la mayor crisis ambiental de la historia, los pueblos indígenas “tienen mucho que enseñarnos; mucho que enseñar a la humanidad, pues sus pueblos, como han reconocido los obispos de América Latina, saben relacionarse armónicamente con la naturaleza, a la que respetan como fuente de alimento, casa común y altar de compartir humano”.

Al terminar la misa, cargada de símbolos indígenas y en la que participan 60 obispos mexicanos, entre ellos el titular de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel y su coadjutor, Enrique Díaz Díaz, así como 120 sacerdotes, diáconos permanentes y 16 seminaristas indígenas, su santidad se dirigió en el papamóvil a la curia diocesana, donde comió y posteriormente tuvo un encuentro con ancianos y enfermos en la Catedral, donde visitó la tumba del extinto obispo Samuel Ruiz García.

Poco después de las 15 horas viajó en helicóptero a la capital del estado, donde era esperado por más de 70 mil personas reunidas en el Estadio Zoque Víctor Manuel Reyna y espacios aledaños.

Allí, aseguró que “hoy en día vemos y vivimos por distintos frentes cómo la familia está siendo debilitada, cuestionada, cómo se cree que es un modelo que ya pasó y no tiene espacio en nuestra sociedad”.

Remarcó: “Prefiero una familia que una y otra vez intenta volver a empezar a una familia y sociedad narcisista y obsesionada por el lujo y el confort (…) prefiero una familia con el rostro cansado por la entrega a una familia con rostro maquillado que no ha sabido de ternura y compasión”.

El calor de 36 grados, según Protección Civil, provocó que 48 personas se desmayaran por falta de hidratación a pesar de que las autoridades repartieron miles de litros de agua. El calor ocasionó que el papa adelantara por lo menos media hora su llegada al estadio.