El papa y la XXXI Jornada Mundial

Jóvenes mexicanos vivieron con el papa Francisco la XXXI Jornada Mundial de la Juventud. Cortesía
Jóvenes mexicanos vivieron con el papa Francisco la XXXI Jornada Mundial de la Juventud. Cortesía

El pasado mes de julio, jóvenes mexicanos vivieron con el papa Francisco la XXXI Jornada Mundial de la Juventud, Cracovia 2016.

El papa celebró un gran encuentro vocacional de jóvenes de todo el mundo en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Cracovia (Polonia).

Las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) son una iniciativa de Juan Pablo II, tienen su origen en una convocatoria que hizo a los jo´venes de todo el mundo que se celebra cada tres an~os.

La JMJ es un gran evento religioso y cultural organizado con el objetivo de reunir a los jo´venes cato´licos (abierto a otras creencias) de todo el mundo y declarado Acontecimiento de Excepcional Intere´s Pu´blico por los gobiernos de los pai´ses donde se celebra.

Es el evento internacional más numeroso que organiza la Iglesia Cato´lica en todo el mundo.

El papa, que preside esta Jornada, convoca a todos los jo´venes del planeta una vez cada tres an~os.

Esta nueva edicio´n tuvo lugar en Cracovia, Polonia, del 28 de julio al 3 de agosto de 2016.

Hasta allá llegaron jóvenes mexicanos como Walter Marroquín, de Ciudad Juárez, para compartir su experiencia de fe.

“Tuve un amigo que falleció por culpa de la violencia y también personas cercanas que han sufrido, fueron secuestradas o extorsionadas. Pero estando de la mano de Dios y de la oración se mantiene viva la esperanza, pues el mal se va a acabar porque Jesús ya venció. Dios siempre hace algo a pesar de la violencia”, ha manifestado en el encuentro.

En la misa, en la cual participaron más de 500 mil jóvenes, estuvieron presentes los símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud: la Cruz y el Icono de la Virgen, la Salus Populi Romani, mientras que algunos jóvenes vestían las camisetas con los logos de las ediciones pasadas de la JMJ.

En este evento, el papa Francisco señaló “muchos jóvenes caminan con el rostro triste como que su vida no valiera, jóvenes aburridos, por eso queremos que los jóvenes sean alegre y felices, y de eso se trata este encuentro, inyectarles la fe, que sepan que Dios está en todas partes con ellos”.

El santo padre invitó a los jóvenes a lanzarse a la aventura de la misericordia con actitudes, hospedando a Jesús en sus casas y siendo constructores de puentes y no de muros ni de cercos, así como tomarse de las manos para salir adelante.

La JMJ en Cracovia fue una semana muy intensa donde los jóvenes pudieron encontrar con Jesucristo a través de los eventos con el papa Francisco, los festivales de música, las catequesis y la compañía de miles de peregrinos de todo el mundo.