"La crisis financiera se refleja claramente en México en la devaluación del peso, el descenso de las inversiones, la baja de las exportaciones y el desplome de las remesas de los trabajadores migratorios. Ahora se suman las deudas de grandes empresas mexicanas.
México ha caído en los últimos anos en los índices de competitividad. Lo que significa, básicamente, que nuestras empresas, nuestros productores y prestadores de servicios son en general menos eficientes que sus homólogos en otros países, principalmente de Asia.
Algunas corporaciones se desmarcan de esa lista. Cemex, Bimbo y América Móvil, por ejemplo, son transnacionales de gran relevancia. Por ello cobra interés que sus deudas se hayan incrementado en varios millones de pesos debido a la depreciación de la moneda nacional.
Está en la naturaleza del mercado las variaciones vistas en últimas fechas y una vieja receta es tan simple como cierta: si el mercado baja, compra; si sube, vende. No hablamos sólo de máquinas y tableros con precios variables; al final, los indicadores sólo son herramientas para la valoración humana de los inversionistas.
Poco puede hacer el gobierno para influir en la decisión de recortar empleos, limitar las contrataciones o congelar los salarios de los trabajadores de la iniciativa privada.
Ayuda el presupuesto público enfocado a infraestructura y el crédito para las pequenas y medianas empresas, pero al final depende de la visión de los empresarios -y un poco también de su responsabilidad social- el aprovechamiento de los recursos humanos antes que la salida fácil de recortarlos y la creación de nuevas fuentes de empleo bajo la premisa de que siempre habrá nuevas oportunidades en tiempos de crisis.
Uno de los principales inversionistas norteamericanos, Warren Buffet, dijo hace unos días: ""Una simple regla dicta mis compras: sé temeroso cuando otros sean ambiciosos y sé ambicioso cuando otros sean temerosos"". Invirtió 5 mil millones de dólares en Wall Street, mientras otros sacan su dinero. Su estrategia lo coloca como el segundo hombre más rico de Estados Unidos.
Audaces mexicanos también han sacado beneficio de este tipo de situaciones en el pasado. El grado de arrojo varía en cada nicho de mercado, lo cierto es que también de los empresarios depende la calidad de la economía de México.
zLos partidos darán el ejemplo?
Los partidos políticos en México tienen asegurado su financiamiento para el próximo ano. Podrá bajar el presupuesto a la seguridad, la educación, la salud. Los 3 mil 700 millones de pesos para los contendientes del proceso electoral del próximo ano se mantendrán intactos. Sólo los dirigentes partidistas pueden decidir devolver ese dinero.
Aun con el presupuesto federal ampliado se espera que la inflación supere en 2009 el alza en los ingresos de los trabajadores. El consumo, es lógico suponer, irá a la baja. Es decir, la población tendrá menos para alimentarse, vestir, acudir al médico. zPRI, PAN, PRD, Partido Verde, PT, Convergencia, Nueva Alianza y PSD mantendrán sus gastos millonarios pese a esa realidad casi inminente?
La Constitución establece el monto de financiamiento a los partidos; nada puede hacer la autoridad electoral para reducir el presupuesto en políticos, dice el consejero del IFE, Virgilio Andrade. La opción restante es que los políticos, por sí mismos, muestren a la población que -como dicen en los discursos- su interés está con la gente y no con el dinero público. zLo harán? (El Universal)
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