El peligro de la mochila escolar

El peligro de la mochila escolar

Es bastante común que estudiantes de primaria y secundaria carguen todos los días un peso considerable en sus mochilas debido a que deben llevar sus libros y cuadernos, aunque no los utilicen todos cada día; esto a la larga les puede traer problemas lumbares serios y en la columna.

Gerardo Velázquez Hernández, médico osteópata con certificación en biomecánica corporal, comentó que los niños a esa edad continúan en un periodo de desarrollo y crecimiento músculo-esquelético, que va en función al peso corporal, es decir, el cuerpo se adapta al propio peso.

Cuando se da una carga adicional al peso del niño, a largo a plazo puede ocasionar problemas en su salud, como alteraciones en la forma de la columna vertebral, malas posturas al caminar o sentarse, dolores musculares, trastornos del sistema músculo-esquelético en caderas, rodillas o pies.

Detalló que según estudios, las mochilas escolares no deben superar el 10 % del peso corporal del niño; por ejemplo, si su peso corporal es de 30 kilogramos, su mochila no deberá sobrepasar los tres kilos. Es importante que los padres de familia conozcan esta regla y la verifiquen, interviniendo si se supera el peso recomendado.

Los padres y madres de familia pueden hablar con los maestros sobre esta situación, o bien, existen las mochilas con ruedas que ayudan a un traslado más fácil, aunque son más costosas, y la otra opción es ayudar a los niños a cargar la mochila en lo que llegan a la escuela.

El especialista enfatizó que las instituciones educativas, sobre todo los maestros, deben tomar en cuenta este factor para la salud de los estudiantes, no obligándolos a cargar todos sus libros y cuadernos cada día cuando solo utilizan dos o tres, ya que aparte llevan sus útiles.

Reiteró que una de las consecuencias es una mala postura a largo plazo. Como su cuerpo está en desarrollo, modifican su postura para poder cargar el peso de la mochila, pero se quedan con esa mala posición y en la mayoría de los casos no se adjudica a esto, por lo que no se atiende médicamente.

En el caso de los niños ocurre que una mala postura no les genera síntomas, como dolor muscular, precisamente porque están en crecimiento, por lo que no se considera el hecho de que carguen de más. Los problemas comienzan en su adolescencia o juventud con una deformidad muy marcada.