Si el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no cambia la forma de trabajo que le dio malos resultados en el 2018 y también en el proceso electoral de 2021, es posible que para los comicios de 2024 se quede como un instituto de puras plurinominales para los “cuates”, advirtió Alfredo Araujo Esquinca, militante del partido desde hace cuatro décadas.
Desde que se confirmaron los resultados del pasado 6 de junio y que dejaron al PRI mal parado en las diputaciones locales y federales de mayoría relativa, mencionó que los mensajes que se han mandado a la militancia son equivocados, pues se argumentan buenos números pero las cifras alcanzadas en el proceso electoral pasado muestran que apenas se rebasó a 241 mil electores, cuando en 2018 fueron 369 mil 713 votos a favor y 429 mil 140 en 2015.
En el estado, dijo, sólo se ganaron seis presidencias municipales de forma individual pero ninguna curul por la vía de mayoría relativa. El PRI sólo tendrá dos espacios en la siguiente legislatura local (una será para el actual presidente estatal del “tricolor”) y van por el principio de representación proporcional.
“Se agandallaron todas las diputaciones plurinominales, vemos con mucha vergüenza el mensaje que intentan mandar a la militancia que nos fue bien. Lo que quieren es quedarse en las dirigencias”, puntualizó.
Lo que ahora está haciendo, explicó el militante, es la elaboración de documentación para solicitar a los órganos electorales una auditoría de los recursos que ocuparon los candidatos y candidatas en las elecciones de 2021, para que los representantes del partido expliquen de qué forma fueron distribuidas las prerrogativas en los comités municipales.











