El proyecto de Dios para la felicidad es la familia

El proyecto de Dios para la felicidad es la familia

En el contexto de la recién celebrada Navidad, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez Castilla, envió un mensaje con relación a la celebración de la Sagrada Familia, puesto que aseguró que su finalidad es compartir la belleza del proyecto de Dios para la humanidad y para el desarrollo integral de las personas.

De manera enfática señaló que “por eso Jesús se hizo carne en el seno de una familia, un padre varón y una mujer madre, de tal modo que Jesús nos quiere decir que si él se encarnó en una familia, es porque de ahí se gesta el proyecto de Dios para la felicidad y el desarrollo integral de las personas”.

Comentó que la familia es educadora de valores, por lo que consideró como triste que existan familias divididas. “La familia es el fermento de una sociedad unida y una sociedad en paz porque es educadora de valores; por eso, tristemente como en el mundo hay muchas familias divididas, como bombas, como minas que se entierran, explotan y destruyen todo, la desintegración familiar, los problemas familiares, la división y los ataques de la familia son esas bombas que están destruyendo a la humanidad”.

En este sentido, monseñor Martínez Castilla invitó a revalorar a las familias, a esas familias concretas a partir de la esposa, hijos, a los suegros; “esa es nuestra familia, la cual se convierte en nuestro tesoro de paz y felicidad”.

“No hay familia perfecta, no hay esposo perfecto, no hay esposa perfecta, por eso tenemos que ayudarnos, para que nuestras deficiencias se hagan cada día más pequeñas y nuestras virtudes se hagan cada día más fuertes y más grandes”, apuntó.

Continuó: “La familia es nuestro tesoro, no le demos sobras a nuestra familia, ni sobras de cariño ni sobras de dinero, ni sobras de lo que nos queda, démosle lo mejor a nuestra familia; si queremos como chiapanecos tener un Chiapas más unido, más digno, en paz y que salga de la pobreza y las injusticias, fortalezcamos la unidad, la paz, la armonía y el amor propio”.

La Sagrada Familia de Nazaret “lo es por la presencia de Jesús, y si nosotros lo imitamos, las cosas serán siempre mejores. Hagamos de nuestra familia la riqueza y la fuente de nuestra felicidad, que cada uno de nosotros sea una bendición para nuestra familia”.