El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirmó que el próximo domingo 19 de julio, cuando serán elegidos en Chiapas 122 ayuntamientos y 41 diputados locales, será “un día muy importante”, pues “el pueblo puede marcar el destino inmediato de nuestro estado, yendo a las urnas a expresar su preferencia por unas personas o por un determinado partido”.
Dijo que “quien decide no votar, deja que otros decidan por él. Quien piensa que de nada sirve ir a votar, no toma parte activa en la vida de la comunidad, sino que deja que otros manejen la política y la economía. Quien dice que votar es perder el tiempo porque nada cambia si vota o no vota, con su abstencionismo colabora a que nada cambie y es responsable de que se perpetúen la corrupción, el abuso del poder y la degradación de la política”.
En rueda de prensa agregó que “votar es expresar en qué personas o en qué partidos tenemos confianza de que pueden enderezar lo que está torcido. Votar es influir en los cambios que consideramos necesarios para la vida digna del pueblo, sobre todo para mejorar la suerte de los pobres. Votar es apoyar a quienes les tenemos confianza de que, en verdad, son capaces de que los recursos públicos se administren con honestidad y eficiencia, de que los servicios municipales funcionen correctamente, de que las leyes protejan la vida, la justicia y la paz”.
Arizmendi Esquivel reconoció que “los partidos políticos han perdido credibilidad y confianza” y “es verdad que decepciona comprobar tanta corrupción, tantas intrigas y componendas, tantos compromisos cupulares en los procesos electorales”.
Es verdad, continuó, que “preocupa el dispendio tan exagerado de recursos durante las campañas políticas. Es verdad que habría que buscar otras alternativas para elegir candidatos, otros sistemas democráticos, otros caminos de poder autonómico del pueblo”.
En este sentido, dijo, “ya empiezan a hacerse valer las candidaturas independientes; ya hay estados donde es válido elegir autoridades por consensos comunitarios, sin partidos; los pueblos originarios tienen usos y costumbres nada despreciables. Pero, mientras no sean opciones legalmente válidas en Chiapas, por ahora el sistema de partidos es el que tenemos y, desde allí hay que influir en los cambios sociales y políticos que necesitamos”.
El obispo exhortó a los ciudadanos a ir a votar. “Yo lo haré, porque me siento responsable de la suerte de nuestro estado. Analice usted qué personas significan una esperanza de que nuestro pueblo avance y mejore. Que su voto no dependa de los regalos o promesas que le hicieron los candidatos, sino de la capacidad que tienen para administrar la vida pública con equidad, con justicia, con amor sincero al pueblo. Y evitemos toda violencia, verbal y física”.
Pidió a la población que “aprendamos a respetarnos, dentro de las legítimas opciones de cada quien. Las elecciones no se deciden con piedras, palos y armas, ni quemando urnas o robando boletas, sino con participación consciente y crítica. Asumemos nuestra responsabilidad”.












