El real control de los precios

"Es difícil creerle al secretario de Hacienda, Agustín Carstens, cuando dice que el gobierno contendrá la inflación este ano, ya que en los inicios de 2007 los encomiables acuerdos con productores no se extendieron a una ofensiva con resultados palpables en contra de los especuladores, quienes regresan en 2008 con renovadas fuerzas.

El aumento en los precios de los productos básicos como la tortilla sólo puede tener dos explicaciones: el encarecimiento de los insumos a nivel internacional o el deliberado incremento de los precios por parte de industriales, intermediarios y vendedores directos. Es contra el segundo factor que se puede y debe actuar.

En cuanto al incremento en el ámbito mundial en reacción a fenómenos como el precio del petróleo o el empleo de biocombustibles no hay mucho qué hacer a corto plazo por parte del gobierno mexicano más de lo que ya se ha hecho.

La subvención es la respuesta fácil, una medida injusta para los ya muy cansados hombros de la clase media contribuyente e ilógica cuando, por ejemplo, tenemos una Companía de Luz y Fuerza con tarifas subvencionadas, sin respuesta ante el robo de un alto porcentaje de su producción y arrastrada por un sindicato leonino con absurdas prestaciones como las plazas hereditarias.

Quienes conminan al gobierno federal a actuar contra el incremento de precios no aportan muchas ideas. Si seguimos la lógica de la administración capitalina opositora a la federal, encontraríamos respuesta en despensas gratuitas, congelamiento de tarifas subvencionadas y uniformes escolares regalados. Paliativos costosos para el erario y lejanos a una solución sostenible, aunque sí muy rentables en términos políticos.

Contra la especulación es donde se deben centrar los esfuerzos. Es irresponsable lo que se ha hecho hasta ahora como medida preventiva: limitarse a exhortar a la población a comparar precios.

Por desgracia la experiencia nos muestra que la simple vigilancia de los costos tiene pocos beneficios. Lo único que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) puede hacer es alertar a los compradores y emitir denuncias ante las autoridades en caso de hallar alguna irregularidad.

En lugar de ocupar su tiempo en hacer exhortos intrascendentes al presidente Felipe Calderón, los legisladores deberían darle ""dientes"" a la Profeco para que no deba esperar la acción de terceros ante el abuso a los consumidores. La vigilancia efectiva requiere, además de sanciones ejemplares, respuesta inmediata.

Para enfrentar el fenómeno general de la carestía a mediano y largo plazo la solución es mucho más compleja. La contraparte de los precios son los sueldos. El alza de los primeros es más grave cuando no guarda relación con el aumento de los salarios cuyo valor mínimo sólo se incrementó para este ano en 4%. Dos pesos más al día, una burla.

El gobierno debe reemplazar paulatinamente con inversión el empleo informal y el dinero enviado a México desde Estados Unidos por los trabajadores indocumentados, válvulas de escape llenas de incertidumbres y de consecuencias perjudiciales. Mientras tanto, es necesario que meta las manos aún más para frenar la carestía. (El Universal)

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