El regateo por el presupuesto

Como cada fin de ano, el gobierno federal encara el problema típico de las amas de casa: cómo estirar el gasto, para que rinda. Con la formulación del presupuesto, que debe ser sometido a la aprobación de la Cámara de Diputados, el gobierno revela nítidamente cuál es su política, dónde están sus prioridades de atención. El interés central se nota en la importancia asignada a los temas dentro de la partida de egresos.

Aunque el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, va de salida, le tocó todavía explicar ayer qué ha hecho con los ingresos adicionales por concepto de altos precios de petróleo, y pasado manana, el presidente electo Felipe Calderón Hinojosa se reunirá con las comisiones legislativas de Hacienda y Presupuesto para abogar por fondos para sus proyectos. Empieza la temporada de caza mayor.

zQué tipo de presupuesto se tendrá en 2007? zUno que fomente el crecimiento u otro que mantenga la estabilidad? zEs que realmente no pueden convivir ambas metas en un mismo proyecto de gasto público?

El desafío como siempre será cumplir con los preetiquetados, sí, la deuda, el rescate bancario, los Pidiregas y claro, el gasto corriente, pero al mismo tiempo orientar fondos para propiciar la creación de empleos, alentar el crecimiento económico, mejorar la educación y el sector salud. Pero, zcon qué recursos?

Los 5 mil millones de pesos que los gobernadores esta semana siguen reclamando del presupuesto de 2006 a Hacienda no es poco dinero, pero resulta un suministro esporádico, volátil, usado desde el centro para atemperar algo el problema de más largo plazo de las pensiones que está presente hoy y lo estará manana, como uno de los mayores retos para el presupuesto.

Hay que reconocer en todo caso que la historia nos ha demostrado que cualquier ingreso extraordinario no resuelve de fondo las limitaciones presupuestales.

Para 2007 anuncia reeditarse la historia: recursos jaloneados e insuficientes a pesar de que los impuestos son altos y múltiples para algunos, porque para otros la evasión fiscal es escandalosa y todavía no hay un piso común que plantee en serio para el próximo ano una reforma fiscal capaz de lograr una simplificación recaudatoria que racionalice las tasas, limite las excepciones y genere un clima en el que el contribuyente deje de ser considerado un transgresor en potencia.

El presupuesto es el instrumento gubernamental primario para redistribuir la riqueza, que tantas muestras de inequidad tiene en un país donde conviven masas miserables y algunos de los hombres más acaudalados del planeta.

Desde nuestro punto de vista, la discusión del instrumento no puede agotarse en las semanas previas a su aprobación anual. Requiere una revisión profunda de las muchas propuestas que se han hecho para mejorar el uso de las finanzas públicas, con el interés fijo en lograr el bienestar de la mayoría de los mexicanos.

Una cosa es esencial, en este como en todos los demás aspectos del gobierno: la transparencia. En la medida en que conozcamos con certidumbre, el origen, manejo y destino del erario, más fácil será para la sociedad y el gobierno sumar esfuerzos no sólo para que nos alcance el gasto de la casa, sino para optimizarlo. (El Universal)