"El gobierno federal se ha comprometido a conseguir el acceso universal a la salud pública en México. Esa meta deberá incluir tratamientos de calidad contra el VIH, pruebas de detección, acceso pleno a medicamentos y prevención aunque en el camino se interpongan intereses económicos.
La Secretaría de Salud denuncia: México compra los medicamentos antirretrovirales para enfermos con VIH-sida hasta cuatro veces más caros que en países como Argentina o Chile.
Los laboratorios extranjeros, entre los que destacan Glaxo Smith Kline, Merck Sharp & Dohme y Abott, justifican el alto precio de sus ventas con la pertenencia de México a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) conformada por países ""ricos"".
Más grave aún, a decir del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Mauricio Hernández Ávila, las farmacéuticas presionan a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) -que tiene un mecanismo para reducir insumos para la salud pública de países en necesidad- para que rechacen la solicitud de México de ingresar a la agrupación so pena de ""que, si nos incluyen, entonces ya no les venderán a ellos"".
El mercado mexicano de medicamentos vale alrededor de 15 mil millones de dólares, más de 165 mil millones de pesos. El 70% del mismo está en manos de empresas extranjeras.
Somos el principal mercado en América Latina y el noveno a nivel mundial, con ingresos que representan 2.7% del Producto Interno Bruto de Manufacturas y 0.5% del PIB nacional, según declaró hace cuatro meses la presidenta de la Asociación Farmacéutica Mexicana (AFMAC), Carmen Soler.
""A México las empresas nos tratan muy mal, nos venden cuatro veces más caro, y al tener nosotros leyes de patentes y ser un país respetuoso de las leyes de la economía, pues acaban abusando"", dijo el subsecretario. Bueno, tal vez es hora de perderle un poco el respeto a las reglas.
El gobierno brasileno de Luiz Inacio Lula da Silva -respetuoso de las ""leyes de la economía""- rompió patentes por el mismo problema. zGeneró una fuga de capitales? Por supuesto que no.
Brasil manufactura sus medicamentos para el tratamiento del VIH-sida garantizando así el tratamiento a todo aquel que lo necesite. Ha probado que la producción genérica reduce los precios. Los costos por tratamiento están muy por debajo de los ofrecidos por las firmas farmacéuticas multinacionales y los precios siguen a la baja.
Para la Secretaría de Salud es una medida radical. zQué se hace en este momento para presionar a las farmacéuticas a vender más barato? El argumento de la pertenencia a la OCDE es a todas luces ridículo en un país con decenas de millones de habitantes en pobreza y pobreza extrema.
Los criterios que México impone para la adquisición de productos necesitan ser tanto económicos como sociales. Organizaciones civiles han denunciado que la Secretaría de Economía traba la importación de medicamentos genéricos a través del requisito de planta, que obliga a las empresas importadoras a contar con una fábrica en México, una condición incluso condenada por la Organización Mundial de Comercio.
Hay una desbordada acción de los laboratorios farmacéuticos que debe ser debidamente regulada en beneficio de la salud pública y de las personas que sin estar afiliadas a una entidad de salud gubernamental tienen que rascar con sus propias unas. Merecen ser defendidos ya.
Todos los extremos son perjudiciales. Desde luego, sería poco recomendable que México asumiera una actitud tan agresiva frente a los consorcios extranjeros como ha sucedido por ejemplo en Venezuela, pero de vez en cuando convendría a este país dejar en claro a las empresas extranjeras que el ""respeto"" a las leyes del mercado termina cuando se pone en juego el bienestar de la población. (El Universal)
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