Contrario a lo que muchos médicos piensan por su experiencia, los pacientes con cáncer acuden a consulta en los primeros diez días después de detectar algún síntoma, así lo informó el doctor César Daniel Hernández Méndez, del Hospital Regional de alta especialidad en una conferencia en el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur). El retraso, dijo, sucede cuando se pasa del diagnóstico al tratamiento.
Daniel Hernández indicó que en hospitales de alta concentración en México, las investigaciones revelan que un paciente puede tardar hasta 14 meses en recibir el tratamiento después de ser diagnosticado con cáncer. Sin embargo, en su experiencia, este lapso puede superar los tres años.
Prevención, la solución
Ante este problema del sistema de salud, el ponente señaló que la prevención es fundamental y consta de distintas capas, entre las que se encuentra la pública. Al respecto, mencionó cómo el arsénico es causa de muchos casos de cáncer, sobre todo por la alta cantidad que se encuentra en los ríos.
Sobre esta situación, el ponente dijo que se requiere de la participación y voluntad de varias instituciones como ha pasado en otros países como Taiwán, Chile o Bangladesh. “Tenemos casos en el mundo donde diferentes instituciones tienen una intervención y bajan los niveles de arsénico, lo que provoca un deceso en los niveles de cáncer”, expresó.
En el caso específico del sureste mexicano, Daniel Hernández mencionó los riesgos del humo de leña, recordando que en México el 45 % de los pacientes de cáncer de pulmón nunca fumaron. Este porcentaje aumenta para el caso de mujeres, llegando a un 67 %.
El humo de leña provoca cáncer por las partículas finas que entran en las vías respiratorias y generan estrés oxidativo e inflamación crónica.
Otro tipo de prevención es la individual, la cual consiste en realizarse los estudios necesarios cuando se llega a cierta edad, como lo es la colonoscopia para los hombres después de los 40 años.











