En una época donde la inmediatez digital aún no dominaba el ejercicio informativo, la fotografía periodística se construía desde la paciencia, el oficio y la precisión técnica.
Así recuerda esta época Valeria Martínez Pérez, quien inició su trayectoria en el periódico Cuarto Poder a principios del 2000, cuando el uso de cámaras análogas y rollos fotográficos marcaban el ritmo del trabajo diario.
Mochila al hombro
Con una mochila y su cangurera cargada de película, sus jornadas no terminaban al cubrir un evento.
“El proceso continuaba en laboratorios fotográficos, donde el revelado y posterior digitalización de imágenes exigía coordinación y tiempo.
No era lo mismo la teoría que la práctica”, rememora, destacando una etapa formativa que consolidó su mirada como fotoperiodista.
Comenta que su ingreso al medio comenzó desde el monitoreo informativo, pero pronto encontró su lugar en el área de fotografía donde fue guiada por el jefe que estaba en ese entonces.
Habilidades desarrolladas
Bajo la responsabilidad laboral, Martínez Pérez menciona que desarrolló habilidades que le permitieron cubrir diversas fuentes como política, sociales, deportes, nota roja y cultura, reflejando la diversidad informativa de Tuxtla Gutiérrez.
El contexto político de aquellos años también dejó huella en su trabajo.
Describe un entorno represivo durante el gobierno de Pablo Salazar, lo que implicaba retos adicionales al documentar lo que acontecía en ese momento.
“A esto se sumaban limitaciones técnicas propias de la transición entre lo análogo y lo digital, donde inclusive errores de exposición debían corregirse posteriormente en el escaneo”, explica.
Más allá de la técnica, su estilo comenzó a definirse con detalles particulares, como un inclinación recurrente en sus encuadres, observación que surgió desde la propia redacción.
Trabajo colaborativo
Sin embargo, destaca que el ambiente laboral fue equitativo y colaborativo, sin distinciones de género.
Entre las imágenes que marcaron su carrera, Valeria recuerda una toma en el Cañón del Sumidero, el cual fue un paisaje impactado por la contaminación, donde un zopilote se posaba sobre restos de basura; esa escena sintetizó su visión con sentido crítico.












