De acuerdo con la historia de Tuxtla, el río Sabinal fue el cuerpo de agua que motivó el nacimiento de Tuxtla Gutiérrez, actual capital de Chiapas. Hombres y mujeres de avanzada edad, originarios de esta ciudad y de origen zoque, cuentan que en su infancia pudieron disfrutar de las aguas cristalinas del río que atraviesa de poniente a oriente la ciudad y desemboca en el río Grijalva.
Entre sus anécdotas está el recuerdo de haber podido bañarse en el río, pescar y disfrutar de la sombra de los enormes árboles de sabino. El anhelo de un río limpio parecía lejano, pero ahora es más cercano de lo que pudiera imaginarse, pues a decir de la Dirección de Saneamiento del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa), en octubre finalizan los trabajos que lograrán el saneamiento de este importante afluente.
De manera puntual, el director de Saneamiento del Smapa, Omar Iván Trujillo, comentó que todas las actividades que se generan en la ciudad finalmente repercuten en la calidad del río y sus 21 afluentes.
Diagnóstico y red de drenaje
Asimismo, dio a conocer que se inició con el diagnóstico respecto a cuáles eran los colectores que necesitaban ser rehabilitados y cuáles son los que tenían problemas, en dónde había descargas clandestinas, dónde había alguna red que se encontraba inconclusa y qué estaba alterando el equilibrio ecológico del río, apuntando que ya se está llegando a la parte final de este plan o programa de saneamiento.
“También se hizo un número considerable de cancelaciones de las tomas clandestinas que estaban haciéndose desde viviendas, pero los tubos más importantes eran algunos que pertenecían a alguna red de atarjeas, algún subcolector o algún colector, porque a estas tuberías se conectan colonias, cuadras completas o manzanas completas; entonces, estas son las que se vinieron atacando en la primera fase y, obviamente, con este programa también se atendieron en su totalidad o casi la totalidad de cada una de las descargas que se fueron detectando”, apuntó Omar Trujillo.
Expuso, además, que aún persisten tomas clandestinas, pues hay personas que por la facilidad/cercanía al río colocan algunos tubos y en algunas ocasiones estos no son tan visibles para las autoridades o el resto de la población. Se continúa con los recorridos para evitar estas prácticas.
Agregó que estas prácticas también se realizan en los distintos afluentes del río que existen en toda la ciudad, como el Santa Ana, San Agustín, Pomarrosa, Poti, Cerro Hueco, San Francisco, Totoposte, entre otros, para evitar que la contaminación llegue al río Sabinal.
Debido a esta situación se fue atendiendo cada uno de los afluentes, haciendo un diagnóstico de cada uno de ellos, e incrementando las obras que eran necesarias, invirtiendo recurso, rehabilitando el drenaje.
Comentó que algunas eran obras menores que impactaban mucho, por lo que se hizo la reparación puntual, aunado a otras que se requerían para una rehabilitación de toda la estructura o redirigir las aguas residuales.
Dio a conocer que de los 21 afluentes que se derivan del río Sabinal, actualmente se está laborando en el lado sur-oriente, en Santa Ana y Cerro Hueco, así como en las cercanías del Jardín Botánico.












