El río Sabinal es contaminado en su mayoría por las prácticas de origen doméstico, por residuos sólidos y orgánicos, así lo reflejan los altos índices de Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO) y Demanda Química de Oxígeno (DQO), informaron investigadores en la materia, Jose Castañón y Patricia Hernández.
Sin duda, la consecuencia más grave de la contaminación del río Sabinal la padecen la flora y fauna acuática del mismo río, acotaron los investigadores.
De acuerdo con los indicadores de los contaminantes, los expertos determinaron que los sitios más impactados del trayecto que recorre el Sabinal son: río San Agustín, entronque río San Agustín-río Sabinal, 6ª Norte Oriente y Cerro de Guadalupe, principalmente en temporada de lluvia. Todos estos puntos ubicados dentro de Tuxtla Gutiérrez.
Cabe destacar que la filtración del contenido de fosas sépticas, drenajes fragmentados, desechos animales y aguas negras, incrementan la presencia de partículas de nitrógeno amoniacal en el agua del río Sabinal, sustancia altamente peligrosa para la salud humana.
Debido a los análisis de laboratorio, el agua contaminada del río Sabinal fue clasificada como “agua muy dura” por la disolución de sulfatos cálcicos o magnésicos que no se precipitan en la misma.
En cuanto al mal olor que tiene el río Sabinal en su periferia, se debe al bajo registro de niveles de oxígeno disuelto, lo que detiene el proceso aeróbico del agua para dar paso al proceso anaeróbico, lo que hace que el agua respire de manera lenta y mal oliente.
Por otro lado, los investigadores indicaron que el agua contaminada transporta un número incalculable de bacterias, además de gusanos, lombrices y virus. De estar en contacto y/o ser consumida por el ser humano, puede desencadenar enfermedades como fiebre tifoidea, disentería, cólera, entre otros.
Ante el incremento de enfermedades relacionadas con la calidad del agua, los investigadores exhortan a las dependencias correspondientes a darle la importancia requerida al tema de la contaminación del río Sabinal, pues más allá de ofrecer un mal aspecto de la ciudad, forma es un peligro latente para la salud y el ambiente.











