Aunque el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclaró que es falso que planee cobrar impuestos a partir de 2022 por los depósitos bancarios realizados en efectivo, el contador público certificado, René Cruz Montalvo, enfatizó a los contribuyentes que deben llevar su situación fiscal en orden porque en algún momento se puede aplicar una retención por cualquier anomalía.
El SAT dijo que no se cobrará ningún impuesto ni tampoco ejercerá vigilancia sobre depósitos en efectivo, ya sea por concepto de tandas, ventas por catálogo o algún tipo de préstamo personal, o bien, entre padres e hijos o a la inversa.
Por medio de un comunicado, dio a conocer que existía una confusión entre los contribuyentes ante la iniciativa que se planteó en el Paquete Económico 2022, de que los bancos entregarán información mensual acerca de los depósitos en efectivo.
Explicó que únicamente en caso de detectar una incongruencia entre los gastos e ingresos, el SAT podría solicitar la información de los depósitos con el propósito de evitar algún tipo de fraude fiscal, pero esto se aplicará únicamente a los contribuyentes que se encuentren bajo un proceso de auditoría, fiscalización o revisión.
Sin embargo, el contador público enfatizó que los contribuyentes deben tener mucho cuidado con el manejo de los dineros, porque si bien el SAT no va fiscalizar el depósito como tal y no habrá una retención de impuestos o los depósitos, existe alta probabilidad de que pasado determinado periodo (seis meses o un año) de haber recibido los depósitos, el SAT puede solicitar aclaraciones como lo ha hecho anteriormente.
Recordó que en años anteriores se implementó el impuesto por los depósitos de efectivo; si se rebasa determinada cantidad, es el banco directamente que retiene lo equivalente al impuesto, para no tener problemas.
El SAT puede referir que en los informes del banco encontró que el contribuyente recibió cierta cantidad de dinero en efectivo, por lo que puede solicitar que este aclare de dónde provienen esos ingresos, lo que sin duda lo pondrá en apuros luego de que la misma autoridad dijera que no fiscalizaría esos depósitos.
Si el contribuyente aclara esos ingresos no pasa nada, no obstante, en caso de no ser así y estos no coinciden con sus declaraciones ante el SAT, su salario o sus actividades empresariales, entonces sí tendrá que pagar un impuesto por ese extra.
El especialista enfatizó “que si bien el SAT no va retener de manera directa a través del banco, al final, en el ejercicio de sus facultades establecidas en el Código Fiscal de la Federación, puede preguntar a cualquier contribuyente que reciba un depósito en efectivo, de dónde provino el dinero”.












