La Reserva de la Biosfera del Volcán Tacaná, un espacio que alberga seis mil 378.6 hectáreas de preservación, aprovechamiento sustentable, de asentamientos humanos y de uso público, cumplió ayer 18 años de protección bajo el resguardo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Datos de la dependencia federal muestran que, además de los cuatro mil 100 metros sobre el nivel del mar que tiene la cima del cráter, es un lugar que conecta la biodiversidad de los municipios de Cacahoatán, Tapachula y Unión Juárez.
En la zona se han detectado mil 957 especies; de ese número, 61 son las que se encuentran amenazadas, 19 más están en la categoría de peligro de extinción y 100 se confirmaron como de manejo especial.
Investigaciones
A través de una actividad virtual, las personas que han hecho acciones en los alrededores, hablaron de la importancia que tiene el volcán en cuanto a los trabajos de investigación se refiere, ya que hasta hace un año se tenían contabilizadas 900 plantas y en la última actualización el número se elevó a mil 450.
El sitio reúne las características de un ecosistema que presenta un alto valor para la fauna y flora local, pero también para las actividades que realiza el gremio científico. De lo que se distingue el lugar es su paisaje montañoso.
El volcán Tacaná, que se convirtió en un lugar de alta demanda para turistas (hasta 10 mil personas lo visitan en un año), también alberga vegetación que tiene un valor biológico; dentro de ellas destacan las selvas tanto altas como medianas perennifolias, el bosque mesófilo, de pinos y encinos. Se le agregan pastizales, paredes y hasta pastizales.
La Conanp detalla que el pavón, el águila solitaria, el chipre rosado, la tangara de alas azules y el quetzal, son especies emblemáticas del lugar.
Por ser una zona que tiene espacios para actividades sustentables, la cafeticultura, los ecosistemas costeros y las plantaciones son estrategias que permiten a la población generar ingresos económicos.
La temperatura promedio del lugar se mueve entre los 16 y 28 °C, sin embargo, es un lugar muy lluvioso.
Generalmente, las reservas naturales son espacios que ofrecen servicios ecosistémicos a las poblaciones cercanas, sirven como lugares de amortiguamiento, facilitan la liberación de oxígeno, son el hábitat natural de cientos de especies y ayudan a disipar los daños que puede generar el bióxido de carbono.
Incendios forestales
Además de las especies que están bajo alguna categoría de protección, la Reserva de la Biosfera del Tacaná, según datos de la Conanp, se enfrenta a problemas serios relacionados con el cambio de uso de suelo, los incendios forestales, la erosión hídrica y hasta la presión de los acuíferos.
El Tacaná es un espacio emblemático desde antes del 2003, pues está rodeado del grupo Mam, quienes han trabajado de forma coordinada para proteger a las especies de flora y fauna.
Se tiene previsto que para este año la Red de Monitoreo iniciará con la vigilancia de mamíferos, actividad que involucra la identificación de huellas, la instalación de cámaras trampas y otros métodos que permitan ubicar a los animales.












