El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez Castilla, reconoció que el presbítero Matías Rodríguez, de Chicomuselo, se encuentra tranquilo, luego de que se diera a conocer que ha sido víctima de amenazas.
Dijo que siempre hay el riesgo, pero no sólo de amenazas sino de intentos de extorsión, al grado de que hace un par de años un párroco fue víctima de este delito; se le advirtió que en caso de no ceder, los delincuentes acudirían a asesinar a los feligreses durante alguna misa.
“Parte de la vida cristiana es la persecución, sin embargo, el padre -Matías Rodríguez- está tranquilo, pero tiene la prudencia normal ante la amenaza, pero no deja de servir y hacer lo que tiene que hacer”, sostuvo el arzobispo, al tiempo que dijo que se han promovido una demanda para que el gobierno esté atento del caso.
Fabio Martínez indicó que es necesario que los periodistas se cuiden, porque si informan la verdad corren riesgos, al grado de que hay ocho comunicadores asesinados en México.
Abundó además que en Chiapas y en todo el país se vive una etapa de inseguridad, por lo que el gobierno debe hacer una parte, pero también a la sociedad, por lo que el gobierno debe poner límites a la violencia.
El conflicto en Ucrania
En este sentido, apuntó: “En el contexto de la absurda guerra que se ha desatado en Ucrania debido a la invasión de parte de Rusia, y que ha dejado muerte, destrucción y casi tres millones de desplazados, el papa Francisco hará una consagración de Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María, el viernes 25 de marzo, durante una celebración penitencial, allá en el Vaticano”.
Ese mismo acto será realizado el mismo día en Fátima, Portugal, por un cardenal enviado del papa.
En tanto que en la Arquidiócesis de Tuxtla, como signo de comunión, desde la catedral San Marcos se unirán a este acto, que quiere ser una plegaria unánime de la Iglesia a favor de la paz. Será el mismo día 25 de marzo, fiesta de la Anunciación. A las 12:00 del mediodía habrá una misa “que ofreceremos por la paz en aquella región de Europa; terminada la Eucaristía se realizará la consagración a María”.












