El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, señaló que este primero de mayo “Día del Trabajo”, es necesario recordar que el trabajo no se trata de una carga diaria, sino una bendición para la familia.
“Felicito a todos por este día, por el esfuerzo que se hace todos los días para llevar el pan a sus hogares. El Papa Francisco en agosto pasado nos decía que el trabajo habla, de la dignidad de la persona, es decir, una persona trabajadora es una persona madura, integra, de bien, por el contrario quien no trabaja no inspira confianza”, señaló.
Agregó que la familia educa con el ejemplo de los padres, ya que expresa su dignidad de ser creada a imagen de Dios, por eso se dice que el trabajo es sagrado.
Decía el Papa: “Yo me entristezco cuando veo que no hay trabajo, que hay gente sin trabajo que no puede llevar el pan a sus hogares, y me alegro tanto cuando veo que los gobernantes ponen esfuerzo para encontrar puestos de trabajo, el trabajo es sagrado, el trabajo da dignidad a una familia y debemos rezar para que no falte a ninguna familia”.
Martínez Castilla indicó que es necesario también, evitar caer en la avaricia y por tener más dinero ser esclavo del trabajo.
“No sirve la riqueza en el bolsillo cuando hay pobreza en el corazón”, señaló.
Finalmente, el monseñor agregó que es necesario soñar ante tantas situaciones que se viven, y de la mano de Maria, nuestra madre, unir esfuerzos y hacer del mes de mayo el mes de la esperanza, haciendo un lado las cosas que dividen o ponen en conflicto.











