Eleaneth Díaz * CP. Chiapas es el único estado del país donde se presenta el tracoma, enfermedad que sólo prevalece en lugares con pobreza extrema como las naciones africanas, en la zona de los Altos del estado se han registrado más de dos mil casos de indígenas, según informes de la Secretaría de Salud estatal.
Sin embargo, la Organización Mundial de Salud revela que en Chiapas hay 15 mil afectados de tracoma, en una población de 140 mil habitantes; en tanto la SS del estado, afirma que en los últimos dos años se detectaron mil 358 casos.
El padecimiento lo presentan niños e indígenas adultos, principalmente de edad avanzada, que viven con el tracoma pegado a los ojos, un padecimiento que llega a provocar ceguera en estados avanzados.
El tracoma es una enfermedad característica por la pobreza extrema e insalubridad, en donde influyen aspectos religiosos y sociales, que se asocian con la falta de agua y el cuidado de la salud.
Esta enfermedad en México tiene una zona endémica que se ubica en los Altos de Chiapas en los municipios de Oxchuc, Huixtán, Chanal, Tenejapa y San Juan Cancuc que integran las 266 localidades en donde la bacteria Chlamydia trachomatis (nombre científico), es la causante del mal crónico en los ojos, inversión del párpado y pestañas que deja ciegas a las personas.
Aunque es una enfermedad desconocida para muchos, afecta a 150 millones de personas en el mundo, y es considerada la segunda causa de ceguera en el mundo, después de las cataratas, según estimaciones de la OMS.
La relación entre el tracoma y el nivel socioeconómico bajo es muy común, porque los afectados se encuentran precisamente en zonas marginadas de Chiapas.
Algunos científicos señalan que el tracoma, es una enfermedad que sólo se localiza en países en vías de desarrollo con alto índice de pobreza, analfabetismo y falta de agua potable, por lo que la denominan la enfermedad de la miseria.
El hecho de que el tracoma predomine en el estado, revela que existen graves índices de pobreza, que no se ven a simple vista en las ciudades urbanas como esta capital, pero en las zonas indígenas de los Altos, la miseria y el abandono de niños, mujeres y ancianos muestran la cruda realidad.
Los ancianos, quienes son los más afectados, deambulan por la comunidad, donde no existen médicos ni medicamentos que puedan aliviar la enfermedad. No obstante la agudizan porque al no ser atendidos, el contagio se extiende en gran parte de la población sin erradicarlo.
Por su parte, el secretario de Salud en Chiapas, Ángel René Estrada Arévalo, señaló que este padecimiento se asocia con la falta de agua y se le atribuye en casi todos los casos a la aguda pobreza.
Aseguró que el tracoma ha disminuido de 10 por ciento de la población que la padecía en los últimos cinco años, a tres por ciento en la actualidad, de acuerdo con el último diagnóstico efectuado por las autoridades sanitarias en las zonas de los Altos, Norte y Selva, donde las condiciones de vida son precarias.
Estrada Arévalo expuso que el mismo dictamen señaló que 20 personas han perdido la vista totalmente por la bacteria Chlamydia trachomatis, del tracoma, que se registra en cinco municipios de los Altos de Chiapas: Oxchuc, Tenejapa, Huixtán, Chanal y San Juan Cancuc.
El titular de la Secretaría de Salud recordó que el tracoma es un problema que tiene relación con la escasez de agua y con las condiciones de marginación de la población, pero sobre todo a la ausencia de hábitos de higiene, y que si no es atendida a tiempo puede provocar la ceguera.
Dijo que dentro de las tareas y compromisos de mediano plazo de la Secretaría de Salud está la certificación, por lo que anunció el reforzamiento de la vigilancia epidemiológica para detectar los casos e inmediatamente otorgar el tratamiento para cortar la cadena de transmisiones.
El tracoma tiene un período de incubación de cinco a doce días y comienza lentamente como una conjuntivitis y en el caso de presentar un tratamiento puede volverse crónica y conducir a la cicatrización.
Explicó que la SS en coordinación con organismos no gubernamentales han recorrido la zona; sin embargo, debido a las características de la población, que cambia de residencia constantemente, así como a los conflictos sociales y culturales estimamos que faltó diagnosticar 20 por ciento de la población.
Según médicos especialistas, la enfermedad es una infección producida por la Chlamydea trachomatis que afecta fundamentalmente a la conjuntiva tarsal de manera crónica, de forma que, tras años de padecerla, produce entropión cicatricial del párpado superior con rascado permanente de la córnea, pérdida de transparencia de la misma y ceguera.
De acuerdo con el Manual de Prevención del Tracoma, editado por la Universidad Autónoma de Chiapas, la enfermedad tiene una fase aguda que se caracteriza por comezón, picazón, escozor y enrojecimiento de los ojos, con salida de un líquido parecido a la lágrima.
Es posible ver detrás y en medio del párpado una especie de granitos de sal, blancos y brillantes. Las venas y arterias de la capa del párpado se hinchan y enrojecen debido a los microbios que contaminan el líquido, el cual se va poniendo espeso y de color amarillento, ocasionando que las pestañas y los bordes de los párpados se peguen constantemente.
Cuando el organismo no tiene defensas suficientes, generalmente por desnutrición, la enfermedad avanza y provoca más daño en la conjuntiva, dando lugar a cicatrices, es por este motivo que se relaciona con la falta de agua y a la pobreza extrema.











