Los cacharros retirados en las campañas emprendidas para el control del dengue y chikungunya ya no van directo a la basura, habitantes de colonias populares los están utilizando para convertirlos en artículos del hogar en un plan de reciclado.
En el Centro de Salud de la comunidad Villa de las Flores, al sur de Tapachula, impulsa una estrategia de reciclaje utilizando llantas viejas, fierros y estructuras metálicas.
El director de la unidad médica ubicada en ese lugar, José Alfredo Córdova Baneco y la trabajadora social, Rosalinda Trujillo García, junto con el personal a su cargo instrumentaron el plan y participaron en un concurso convocado por una cadena comercial.
De esa manera, elaboraron entre otros objetos para el hogar un reposet y sofás reclinables, así como juegos para niños, utilizando las llantas recolectadas para evitar que en ellas se acumule el agua y surjan los moscos transmisores de enfermedades como el Aedes Aegypti.
Del concurso, fue el presentado por ese centro asistencial el que obtuvo el primer lugar y por ello recibieron un reconocimiento al transformar objetos de riesgo en un artefacto útil para cualquier familia.
Por ello, se estableció que podría instrumentarse un programa a nivel jurisdiccional tendiente a que las personas puedan reciclar los cacharros para darles un uso útil, ya que también podrían ahorrarse algunos recursos económicos al elaborar objetos que sirvan para la familia.












