El obispo de Tapachula, monseñor Jaime Calderón Calderón, en su mensaje dominical se refirió a las elecciones intermedias del domingo 6 de junio y señaló como afirmó que éstas son un momento crucial para definir el presente y el futuro de nuestro país; asimismo se refirió a la celebración de la Iglesia católica del domingo de la Santísima Trinidad, e indicó que Dios en su misterio más íntimo, no es una soledad, sino una familia.
El obispo expuso que en mensajes anteriores se ha tratado de ofrecer, iluminado por la doctrina social de la Iglesia y los comunicados emitidos por los obispos en México, algunas pautas y directrices que nos ayuden a comprender la responsabilidad que trae consigo la participación electoral para elegir a las autoridades.
Agregó que es preciso que todos ejerzamos el voto de manera libre, secreta y en conciencia, entendiendo que cada voto cuenta ahora más que nunca, se vuelve actual; “la democracia se consolida cuando todos participamos activamente”, e hizo la invitación a todos a ejercer este derecho y a cumplir con esta obligación moral de ejercer su voto.
El líder de la Iglesia católica en Tapachula invitó a vivir el próximo jueves de Corpus Christi con un espíritu de fe, de oración, de perdón, de penitencia, de alegría comunitaria, de preocupación por los necesitados, y por las necesidades de hermanos y hermanas, en la certeza de que el Señor camina en medio de su pueblo, lo bendice y lo sana. En ese sentido, llamó a los sacerdotes a no dejar de expresar el amor al Señor públicamente de manera creativa, organizada y respetando los protocolos de sanidad.
Otro de los temas sobre los que el obispo Calderón Calderón ha sido reincidente, es el de la búsqueda de soluciones integrales para el cuidado del medio ambiente. Dijo que es necesario agregar que “la cultura ecológica no se puede reducir a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que van apareciendo en torno a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a la contaminación”.
Pidió a la sociedad y a las autoridades tener una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance de la sobreexplotación del medio ambiente.
Indicó la necesidad de encontrar soluciones integrales, ya que los remedios técnicos a cada problema ambiental que surge es aislar cosas que en la realidad están entrelazadas y a su vez esconder los verdaderos y más profundos problemas del sistema mundial; expuso que la conciencia de crear una cultura ecológica desde las raíces de nuestra educación en la infancia, es un imperativo en nuestros tiempos y el adquirirla ahora es un deber para todos.












