Este domingo más de 25 millones de mexicanos en 12 estados de la República tienen la obligación de ir a votar para elegir gobernador. Sólo una fracción de este universo de electores cumplirá con lo que la Constitución manda. Quienes sí ejerzan este derecho y obligación ciudadana contribuirán a decidir el destino de una población que actualmente es de casi 35 millones de personas. Estas entidades no sobresalen por su participación electoral, pues en las dos últimas elecciones federales (2006 y 2009) han votado por abajo del promedio nacional. La excepción sería Veracruz donde en ambas contiendas electorales superaron la participación nacional.
De los 12 gobiernos estatales en juego, en cuatro de ellos ya ha habido alternancia -Aguascalientes, Chihuahua, Tlaxcala (gobernado ya por los tres principales partidos políticos) y Zacatecas. Y salvo en Veracruz, Quintana Roo y Tlaxcala, el partido del(a) gobernador(a) tienen mayoría en el Congreso estatal. El énfasis de los resultados electorales se ha puesto más en lo político que en lo económico. Esto es por el peso que tienen estos estados en el padrón electoral a nivel nacional que registra el IFE. Representan casi una tercera parte, mientras que en términos económicos significan poco menos del 18 por ciento del valor de los bienes y servicios que se producen en la economía nacional en un año, esto es el PIB.
Pero, desde el punto de vista de crecimiento económico, son entidades interesantes. Con excepción de Oaxaca (2.6%, PRI), Durango (2%, PRI) y Tlaxcala (2.0%, PAN), las restantes entidades, esto es Quintana Roo (6%, PRI), Hidalgo (4.6%, PRI), Aguascalientes (4.4%, PAN), Zacatecas (4.4%, PRD), Puebla (4.3%, PRI), Veracruz (4.2%, PRI), Tamaulipas (3.9%, PRI), Sinaloa (3.8%, PRI) y Chihuahua (3.7%, PRI), han crecido durante el periodo 2004-2008 por encima del PIB nacional que promedió 3.4%. (En paréntesis están las tasas de crecimiento que registró cada una de estas entidades y el partido que las ha gobernado).
El crecimiento económico no es garantía para que un partido repita en el gobierno. Quizá el caso más emblemático lo representa la elección de Querétaro en el 2009, donde la actividad económica durante el periodo 2004-2008 promedió un 6.4% anual, casi el doble de la tasa nacional. Por otro lado, Zacatecas fue el estado que obtuvo la tasa de crecimiento económico más alto en 2008, de 7.5%, y de acuerdo con las encuestas que miden preferencias electorales, difícilmente repetirá el partido en el gobierno.
Llama la atención que para estos estados sólo Tamaulipas y Quintana Roo tienen un PIB por habitante superior al nacional. Ambos estados superan por más del 15% al promedio nacional. Chihuahua y Aguascalientes prácticamente están en el promedio. Sin embargo, los restantes ocho estados están por abajo del nacional. Sobresale en el extremo inferior Oaxaca, que representa sólo el 45% del PIB por habitante nacional, superado sólo por Tlaxcala con 49%.











