"Ramiro López * CP. A pesar de la millonaria inversión en infraestructura para el tratamiento de las aguas residuales, el problema de contaminación con aguas negras continúa latente en perjuicio de más de 55 mil habitantes, quienes esperan que el Gobierno Estatal deje de hacer inversiones en obras inconclusas que se convierten en ""elefantes blancos"".
Como muestra de lo anterior, basta citar la obra realizada en esta ciudad, donde de inicio se invirtieron 8 millones 500 mil pesos en un proyecto que actualmente se encuentra abandonado. Actualmente se inicia a la entrada de la ciudad, un cárcamo que sólo servirá para contaminar el medio ambiente sin dar solución a los problemas de contaminación de los mantos lagunares de la periferia de la ciudad.
Este proyecto se originó en el gobierno del ex alcalde Francisco Zavala Hidalgo, donde se dio a conocer la construcción de la planta para tratamiento de aguas negras, mientras que en el trienio de Eladio García Pinto se hizo la primera inversión para la construcción de drenaje perimetral. Esta obra, no obstante de representar una fuerte inversión, quedó para la posteridad, pues la mala planeación hizo que fuera inservible.
Anos después, mediante el anexo de ejecución 01/00 Pemex- Gobierno del Estado, firmada el 15 de junio del 2000, en Tuxtla Gutiérrez, la constructora ""Coyatoc Construcciones"" realizó los trabajos para presas de almacenamiento de sedimentos, anunciándose una inversión inicial de 7 millones 984 mil pesos, mientras que ese mismo ano se ampliaba el fideicomiso con la inversión de un millón 33 mil 940 pesos, para hacer un monto total autorizado e invertido de 9 millones 17 mil 940 pesos.
Esta obra, que funcionaría mediante placas y pequenas turbinas, vendría a separar los sedimentos de las aguas negras que primeramente serían bombeadas hasta el lugar de los separadores, con la finalidad de limpiar un poco las aguas residuales que otrora eran descargadas sin tratamiento alguno, a la laguna El Santuario, que actualmente se encuentra muerta y contaminada por la descarga de 3 millones 362 litros de aguas residuales diarias.
Hasta la fecha, la población se encuentra en espera de que el gobierno tome cartas en el asunto y erogue los suficientes recursos para una buena obra de infraestructura, pues la obra realizada -a juicio de la ciudadanía- es una derrama económica que no se justifica, sobre todo por su mala planeación en cuanto a su ubicación, pues la bomba que se encuentra en la Calle Francisco I. Madero, al pie del puente que atraviesa el arroyo El Santuario, se colocó en una zona inundable en temporada de creciente, lo que viene a dar al traste con la bomba y su labor de impulsar las aguas residuales a las represas anaeróbicas y areneras ubicada a unos 300 metros de donde supuestamente se van a tratar.
Obra abandonada
Construida en un predio de 10 hectáreas, que en 2002 tuvo un costo de 800 mil pesos, la planta de tratamiento de aguas negras se encuentra abandonada. Además, durante un recorrido por ese lugar se pudo apreciar que la tubería -por la que se pretende hacer llegar más de 3 millones de litros de aguas residuales- cuenta con un diámetro de 14 pulgadas, mientras que las compuertas son de escasas dimensiones, y los tubos de conexión entre las represas son relativamente pequenos, por lo que se considera la escasa capacidad de traslado de las aguas negras y lo rudimentario de la planta que actualmente en otras ciudades son obsoletas, mientras que en este municipio tratan de ponerlo como punta de tecnología.
Esta obra realizada por el Gobierno Estatal, dio inicio el 15 de marzo del 2002 y se había programado para su conclusión en 15 julio 2003, misma que fue recibida por el alcalde Juan Villamil Burelo, a las 13:00 horas del día 27 de agosto del 2003, quien se comprometió a dar mantenimiento y buena conservación así como adecuada operación de la obra.
Actualmente, esta obra se encuentra en completo abandono, pues los espadanales y la tierra han cubierto las represas, mientras que el plástico de protección para evitar la contaminación del subsuelo, lo están robando, por lo que se necesitará una nueva inversión en caso de querer rehabilitarlo, pues hasta la fecha no ha sido ocupada para lo que fue planeada, mientras que las descargas de aguas negras continúan contaminando los mantos lagunares de El Carmen, y El Santuario.
Obra nociva
Por otra parte, el Gobierno Estatal dio inicio -hace unas semanas- en la entrada de la ciudad y sobre la Calle López Mateos, a la construcción de un cárcamo encargado de recolectar los sedimentos de aguas negras, lo que traerá grave contaminación al municipio. Sin embargo, hasta el momento nadie se ha percatado del grave problema de contaminación y perjuicio que va a ocasionar esta obra al captar los sedimentos de las aguas negras en la entrada a la ciudad, por lo que sería bueno que el Ayuntamiento tomara en cuenta los problemas de contaminación que acarreará la construcción del cárcamo en ese lugar, que a la postre va a generar graves problemas de contaminación ambiental.
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