Elemento equis

"Sorpresa causó en Chiapas ver en la prensa del día de ayer la ""noticia"" que da cuenta de la demanda interpuesta en contra del ex presidente Ernesto Zedillo, en Estados Unidos, por parte de un bufete de abogados estadounidenses con sede en Miami.

Independientemente de que ya el ex mandatario mexicano ha anunciado que responderá ante las autoridades a la demanda que se dice han promovido familiares de los asesinados en Acteal, Chiapas, en 1997, no se puede dejar pasar sin aludir y retomar el hecho inusitado de que ""extranjeros"", a 14 años de los hechos, pretendan reposicionar un caso llevándolo a niveles en los que nunca estuvo.

Es multifactorial el hecho de Acteal, pero no será retorciéndolo como se podría resarcir en algo a las víctimas, si es que tal posibilidad existiera tras esa lamentable tragedia.

Son muchas las aristas del caso Acteal, pero la principal y tal vez la más importante es la intencionada división mortal de las comunidades indígenas en el municipio de Chenalhó. Se podría comenzar, tal vez, por analizar los primeros conflictos que provocaron desplazados meses antes en el ejido Puebla, por ejemplo.

Las comunidades no se dividieron por sí mismas. Hay quienes son responsables de ese hecho. Ellos, miembros de organizaciones no gubernamentales, serían los primeros actores, incluso por encima de quienes blandieron los machetes e hicieron disparar los fusiles de asalto.

Ahora, nosotros nos preguntaríamos quién es el ""elemento equis intermedio"" entre los indígenas que, se dice, promueven la demanda y los abogados elegantemente vestidos de Miami.

En un mensaje enviado a la cadena CNN y reproducido por el portal CNN México, Zedillo asegura que esas acusaciones ""no sólo son falsas, (sino) también calumniosas"".

El ex presidente (1994-2000), sostiene que responderá ante las autoridades a las acusaciones en la demanda presentada en el estado de Connecticut por un bufete de abogados estadounidenses con sede en Miami.

En la demanda, los abogados, en representación de familiares de diez de los 45 indígenas asesinados, acusan al ex mandatario de conspirar supuestamente con el entonces procurador general, Jorge Madrazo Cuéllar, para encubrir su presunta responsabilidad.

El 22 de diciembre de 1997 decenas de indígenas que oraban en Acteal fueron atacados por otro grupo vinculado con grupos de la resistencia frente a la guerrilla, hecho que acabó con la vida de 45 personas, entre ellas 15 niños.



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