Para el diputado local Carlos Penagos Vargas, el que las figuras de gobernador, fiscal general y magistrados queden con la protección del fuero obedece a la toma de decisiones que la naturaleza de su cargo les brinda, a diferencia de otros servidores públicos.
Desiciones
“Son decisiones que tomé al presentar esta iniciativa, donde no estamos poniendo al gobernador, fiscal general y magistrados porque son quienes tienen que tomar desiciones imparciales, ven cuestiones diferentes que un legislador no tiene que tomarlas o que un alcalde, etc.”, argumentó el legislador local.
Agregó que los alcaldes, diputados, senadores, síndicos, regidores, titulares de organismos autónomos o de instituciones de primer nivel no tienen porqué tener la protección del fuero, porque sus competencias laborales son como la de cualquier ciudadano.
Y es que una de las facultades de un mandatario estatal, marcadas en el artículo 50 constitucional, es promulgar, ejecutar y hacer que se ejecuten las leyes, como hacer observaciones de estas; pedir y dar informes al Congreso local del ramo administrativo y al Poder Judicial en cuestión de justicia.
El concepto de la figura del fuero consiste en brindar protección jurídica para que el presidente de la República, gobernadores, senadores, diputados (locales y federales), alcaldes, magistrados y ministros no puedan ser procesados o aprehendidos por autoridades correspondientes cuando se les acusa de la realización de un delito.
Para que uno de los atrás mencionados pueda ser sujeto a un proceso judicial, primeramente tiene que tener un juicio de procedencia (desafuero), el cual puede durar 60 días.
Para desaforar a un servidor público, las autoridades competentes tienen que presentar pruebas contundentes a la Comisión Especial de un Congreso local. Éste valorará si se procede o no, y luego enviarán un dictamen que tendrá que valorar la Cámara de Diputados.
En caso de proceder el desa-fuero las autoridades competentes podrían aprehender al servidor señalado de delito, de lo contrario se tendría que esperar a que la figura política termine su cargo.











