La subdirectora de Educación y Enseñanza en Salud de la Secretaría de Salud del Estado, María de Lourdes Martínez Arellano, dio a conocer que para lograr un embarazo saludable y descartar complicaciones o enfermedades en el binomio madre-hijo, es necesario que las mujeres embarazadas acudan a consulta en las primeras semanas de embarazo, ya que los recién nacidos cuyas madres no reciben control prenatal tienen mayores probabilidades de tener bajo peso al nacer o padecer alguna complicación.
Indicó que con este objetivo se están llevando a cabo cursos en las diferentes jurisdicciones sanitarias del estado, para garantizar y fortalecer las acciones a favor de la salud materna y asegurar las mejores condiciones para el bebé, ya que los recién nacidos cuyas madres no reciben control prenatal tienen mayores probabilidades de tener bajo peso al nacer o padecer alguna complicación.
Resaltó que el control prenatal es primordial para disminuir los índices de mortalidad y morbilidad en las mujeres embarazadas, tener un adecuado control para un embarazo normal y prevenir complicaciones durante éste, ya que según la Organización Mundial de la Salud, las mujeres embarazadas deben acudir mínimo a cinco consultas durante todo el embarazo, o bien, a una consulta por mes y en los últimos meses de embarazo deben acudir cada 15 días o una consulta semanal.
Mencionó que en las citas de control prenatal, los médicos se enfocan en vigilar el apto desarrollo del embarazo, su crecimiento, toman los signos vitales, miden peso, talla y masa corporal, escuchan la frecuencia cardiaca y hacen una exploración completa obstétrica, además de realizar pruebas para descartar complicaciones o enfermedades y contestar todas las preguntas y dudas de la madre y el padre.
Finalmente, señaló que durante el control prenatal, las mujeres embarazadas reciben orientación y consejería para prevenir enfermedades de transmisión sexual y diabetes, así como orientación nutricional, consejería de métodos de planificación familiar posevento obstétrico, orientación de señales de alarma que pongan en riesgo la salud y la vida de la madre y el feto.











